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domingo, 1 de noviembre de 2015

La mejor tarta de chocolate del mundo


Su nombre parece excesivo pero siempre ocurre con todo lo relacionado con la palabra chocolate y es que detrás de ella hay todo un mundo de sensaciones especiales. 

Ya lo vimos y lo sentimos hasta en el cine en las inolvidables cintas Como agua para chocolate (1992), Chocolat (2000), Charlie y la fábrica de chocolate (2005), etc...

No se si La mejor tarta de chocolate del mundo lo es de facto, pero lo cierto es que es diferente porque, entre otras cosas, no tiene harina.



Su creador, el portugués Carlos Braz Lopes, después de una temporada en Londres decidió abandonar su carrera como administrador de empresas para realizar su sueño: dedicarse íntegramente a las cacerolas.

En 1987 abrió un restaurante de cocina regional portuguesa en el mercado de Santa Clara, en Lisboa, reservando para el postre una especialidad que mezclaba sus conocimientos gastronómicos con la tradición portuguesa. Así nació su famoso Bolo de chocolate.

El éxito no se hizo esperar y el postre llamó la atención. Había quienes iban al restaurante solamente a probar la tarta. Luego empezaron a llegar los encargos y lo que comenzó como un simple postre se hizo tan famoso que en 2002 abrió una pequeña confitería llamada "O Melhor Bolo de Chocolate do Mundo" para vender y comercializar exclusivamente la tarta.

La receta no lleva harina ni fermento, está hecha con el chocolate francés Valrhona y se vende en dos versiones: 70% de cacao y tradicional dulce 53% de cacao. Se puede pedir en porciones o entero y en tamaños grande o pequeño.

... Y llegó a España.



En 2003, Isabel Ruiz-Morales descubrió la pastelería de Carlos Braz Lopes en Lisboa. Al volver a España decide asociarse con Iría Romero y proponen a Carlos distribuir "O Melhor Bolo de Chocolate do Mundo" en España. 

La primera tienda de la calle Alcalá nº 89 abrió en noviembre de 2008 naciendo así "La Mejor Tarta de Chocolate del Mundo". Al mismo tiempo Carlos inicia su expansión internacional inaugurando tiendas en Brasil, Angola, Suiza, Alemania y Austria, Reino Unido y Australia.



El local tiene mucho encanto y está lleno de detalles muy curiosos como anaqueles de maderas y lámparas recicladas a partir de cafeteras y chocolateras tradicionales...


O los muros de ladrillo visto endulzados con platos de inspiración picassiana ¡de cartón!


Pero sobre todo nos llamó mucho la atención, antes de probar la famosa tarta, su carta. Está hecha sobre antiguos singles de vinilo con temas de Fado de Amalia, claro está, y otros...


Y qué decir de la tarta, ¡deliciosa! y diferente. No empacha nada a los golosos como nosotros. Está compuesta por capas finas de suspiro (merengue) y mousse de chocolate. La mezcla de texturas, melosa y crujiente hacen toda la diferencia en la boca. Los ingredientes son: chocolate, mantequilla, margarina, azúcar, cacao en polvo y huevo.


También se puede degustar la tradicional Tarte de almendra a base de almendras y toffee. Es una tarta "llena de alma, de apariencia dura pero de corazón blando".



El Pão de Ló. Dulce conventual con más de tres siglos de historia. La receta, de fabricación completamente artesanal, es muy simple: azúcar, harina, claras y yemas, yemas y yemas...



El Pão de Queijo, típicos de Brasil, más conocidos como pão de queijo mineiro, estos deliciosos panecillos se toman acompañados de un café solo, aunque se puede tomar a cualquier hora. Aviso a los celiacos, los pão de queijo son SIN GLUTEN.




Y finalmente, los sobradamente conocidos entre nosotros Pastéis de nata, con hojaldre relleno de crema pastelera.






Fuente:

Agradecimiento:
A Isabel Ruiz-Morales por su colaboración y simpatía.

martes, 10 de diciembre de 2013

Recuerdos de Portugal alrededor de mi antigua calle

 
 
Además del demolido Monasterio de los Ángeles, fundado por Leonor de Mascarenhas (1), los retratos del rey D. Sebastián del Monasterio de las Descalzas Reales (2) y el solar de la casa de la duquesa de Aveiro (3), al inicio y al final de nuestra antigua calle hubo hasta hace poco tiempo dos negocios bien distintos pero ambos con un marcado carácter portugués. ¿Serían todos estos hechos alguna premonición? 

En el primer tramo de nuestra antigua calle, entrando desde la Plaza de Santo Domingo, aún existe aunque muy reformado el Café Varela, uno de los históricos cafés literarios del siglo XIX donde una placa en su interior recuerda que allí escribía el último poeta de la bohemia madrileña Emilio Carrere.

Pero era bajo el café donde, en un semisótano con grandes ventanales apaisados, había un curioso y algo caótico negocio regentado por un portugués serio, alto y de maneras distinguidas que vendía antigüedades y porcelana china procedentes de la todavía colonia de Macao.  Aunque por aquel entonces le entendíamos fatal, entrar en su tienda tenía algo de misterioso y fascinante porque te transportaba, rodeado de dragones y figuras mitológicas a lejanos lugares nada seguros pero muy excitantes.

Recuerdo que poco antes de echar el cierre definitivo del negocio debido a la  rehabilitación total del edificio que lo convirtió en hotel, se veía frente a la entrada una espléndida silla de manos del siglo XVIII. Su interior estaba tapizado en brocado de seda y el exterior pintado en estilo rococó. El techo se remataba con una corona. ¿Cuál sería su procedencia, Macao, Lisboa? ¿A qué noble habría transportado? ¿Habría sobrevivido al terremoto de 1755 en Lisboa?



Y justo al final de la calle daba la fachada trasera del primer restaurante portugués de Madrid, Fado restaurante típico portugués. Tenía la entrada por la plaza de San Martín y aunque no he encontrado ninguna imagen del restaurante quedan aún muchos recuerdos de él en la memoria colectiva y en la mía en particular.

La fecha de su apertura es muy incierta y aunque la publicidad que hay por la red es de la década de 1960, su propietario nos llegó a contar que en el restaurante cantó una joven de 22 años llamada Amalia Rodrigues y ese dato nos llevaría al año 1943, en plena posguerra. El local fue una de las primeras obras madrileñas del decorador Duarte Pinto Coelho al reformarlo en la década de los 50 en el más puro estilo de una casa de Fados de los barrios castizos de Alfama o Morería de Lisboa.

Recuerdo su tejadillo sobre grandes vigas y ménsulas de madera, elemento muy típico sobre el portón de acceso en estas casas, el zaguán empedrado a la entrada, las viguerías de madera del techo, el pequeño escenario situado al fondo del local y cómo todas las ventanas de las fachadas estaban recercadas con auténtico azulejo portugués azul y blanco del siglo XVIII.




... y un poco de arqueología urbana siguiendo la estela de Rafael Martín Moyano, autor del magnífico blog La Muralla Reciclada y casualmente antiguo alumno del colegio San Ignacio Obispo, situado sobre el restaurante.


Al igual que ocurrió con el local que abría estos recuerdos, la necesaria rehabilitación de la finca de finales de los noventa para convertirla también en hotel provocó el cierre de tan histórico restaurante y el del Colegio San Ignacio Obispo, que ocupaba la planta superior.

Fachada a la plaza de S. Martín. Foto: Ayuntamiento de Madrid

Fachada a la plaza de S. Martín después de la rehabilitación

Durante el proceso de reestructuración quedaron al descubierto fábricas de ladrillo y pedernal en las fachadas de planta baja que denotan un origen muy antiguo de la finca.

Antigua entrada al restaurante Fado por la plaza de S. Martín.
Foto: Ayuntamiento de Madrid

Entrada actual al local por la plaza de S. Martín
 
Fachada actual del local a la calle de Trujillos

La rehabilitación se ha quedado, a nuestro entender, algo incompleta a la hora de recuperar y poner en valor este material calificado -muy acertadamente por Rafael Martín- de arquetípico madrileño, relegándolo a la fachada posterior de estos bellísimos muros con tanta historia...

Fachada lateral a la calle de la Flora.
Foto: Ayuntamiento de Madrid

Fachada actual a la calle de la Flora

 ... y que pertenecen, con toda probabilidad, a la finca señalada en el plano de Teixeira cuya morfología no ha variado casi nada desde 1656.




ACTUALIZACIÓN. JUEVES 12 de diciembre de 2013

Rafael Martín Moyano nos comunica amablemente que, tras comprobarlo in situ, la mampostería de los muros citados es de piedra caliza y no de pedernal, como podría parecer en las fotografías. ¡Aquí no hay muralla reciclada!


Foto: Arte en Madrid

Por otro lado, Mercedes Gómez nos facilita una espléndida fotografía de la inscripción existente en el dintel de un vano de la finca colindante a la del antiguo restaurante. Si observamos la diferencia entre la forma que tenía el solar en el plano de Teixeira (1656) y en el Espinosa (1769) podemos deducir, a priori, que en 1660 la manzana nº 400 sufrió una regularización por su lado Este, pasando de formar una "L" a un triangulo rectángulo en cuyo nuevo lado está el vano de la fotografía.


Manzana nº 400 en el plano de Espinosa de los Monteros. 1769

P.D.
Agradecería muchísimo la aportación de cualquier fotografía del antiguo restaurante Fado que ayudase a ilustrar mejor estos recuerdos. 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Alma lusa

 


Acabábamos de ver una extraordinaria Maribel y la extraña familia, de Miguel Mihura, en el Infanta Isabel. Dada la hora que era comenzó a apretar el hambre y nos preguntamos:
- ¿No había cerca de aquí un nuevo restaurante portugués?
          - Si, Alma lusa.

Consultamos rápidamente en la red y a continuación buscamos la Calle Colmenares nº 5.

Alma lusa está en una calle muy corta, por detrás de la Casa de las siete chimeneas. Mientras pasamos por delante de su fachada, explico rápidamente a mi hija la leyenda del caserón y el hallazgo de esqueletos emparedados durante las obras de reforma que hizo el Ministerio de Cultura. Pero mis pensamientos estaban ya puestos en la cena que podíamos degustar en breves momentos...


Ao pé de um bom estômago coincidiu sempre uma boa alma.
Junto a un buen estómago coincidió siempre una buena alma.
Camilo de Castelo Branco 1825-1890, Escritor portugués.

Nos sorprendió muy gratamente un local con una decoración sencilla, actual, sin pretensiones y con las justas concesiones a tópicos y a señas de identidad.

Si el local es acogedor y sorprendente, la atención personal y la carta no se quedaron atrás.

Según cuentan en su página web, su cocina busca la fusión de platos clásicos portugueses con una presentación y toque moderno. Se compone de un equipo joven y dinámico que quiere dar a conocer la gastronomía de Norte a Sur de Portugal formado por Filipe Silva, gerente y jefe de sala; Helder Almeida y João Silva, como jefes de cocina.


Fotos: eltenedor.es

En la carta podemos encontrar entradas típicamente lusas como las sabrosas almejas à Bulhão Pato (¡hasta hace poco pensaba que era el nombre de alguna especie de pato cuando en realidad se trata de un poeta y gastrónomo del XIX!) o el caldo verde junto a sabores más nuestros como gambas al ajillo o revuelto de setas. Originales ensaladas con bacalao, açordas, cataplanas, arroces, 14 variedades de bacalao, tradicionales carnes para todos los gustos y dulcísimos postres componen la sabrosa oferta gastronómica.

En al carta de vinos están representadas cinco de las regiones con D.O. de Portugal, Alentejo, Setúbal, Dão, Douro y Minho que vale la pena ir conociendo poco a poco.

Todo lo que elegimos estaba impecable, bien presentado y muy sabroso. Las raciones son espléndidas -característica del país vecino- y los precios resultan más que ajustados, lo que es muy de agradecer en los tiempos que corren.




Encontramos también muy acertado el empleo en el logo de Alma lusa del Coração de Viana, un símbolo portugués característico de la joyería del norte del país, cada vez más reproducido y empleado en todos los ámbitos como en la singular pieza creada por la escultora Joana de Vasconcelos expuesta en Versalles, Florencia y en el Palacio Nacional de Ajuda de Lisboa.


 
 
Fuente y fotos: www.almalusa.es

sábado, 18 de mayo de 2013

Una Casa de Fados en Madrid

 


Nuestro buen amigo Edgar Fonseca, propietario del Café del Mercado y codirector del Festival de Fados (que este año celebrará su tercera edición y del que próximamente daremos noticia), nos comunica la presentación de CASA DO FADO, evento que podemos calificar de imprescindible para los iniciados en el fado y en la gastronomía portuguesa y de gran oportunidad para los indecisos que aún no se han decantado sobre esta combinación única de música y comida lusas sin necesidad de salir de Madrid.

CASA DO FADO se presentará el 21 de Mayo a las 12:30 h en la Terraza de Pedro Larumbe del ABC Serrano, Calle Serrano 61. Durante los días 21, 22 y 23 de Junio se recreará, de las 22:00 h a la 01:30 h de la madrugada una auténtica Casa de Fados, con un menú degustación arropado por el cante informal de fadistas que actuarán espontáneamente dándose paso unos a otros e interrumpiéndose, en ocasiones, en el llamado fado a desgarrada.

La programación general es la siguiente:

 
 
Los fadistas que actuarán durante las cenas son:
 
 



Durante los tres días también se podrá ver en el ABC Serrano, de 11:00 h a 23:00 h, la exposición La Historia del Fado, procedente del Museo del Fado, donde entre otras cosas, se podrán admirar guitarras portuguesas de la empresa Malabar que han sido diseñadas por un grupo de artistas portugueses como los internacionales Joana Vasconcelos o el arquitecto Siza Vieira.

 



Para aquellos que aún piensan que el fado es algo muy triste, nada mejor que pasarse por CASA DE FADOS para romper de una vez por todas con ese tópico. Fernando Pessoa dijo del fado:
El fado no es alegre ni triste (...) Formó el alma portuguesa cuando no existía y deseaba todo sin tener fuerza para desearlo.