lunes, 25 de marzo de 2013

San Juan de Dios

 


El pasado sábado, 16 de Marzo, el diario ABC publicaba un interesante artículo dedicado a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, con fuerte implantación y labor social y asistencial entre nosotros.

La llegada de los Hermanos de San Juan de Dios a Madrid se debe al Hermano Antón Martín, primer discípulo del Santo Fundador San Juan de Dios allá por el año 1552.

El artículo describe a continuación los cuatro importantes centros regidos por los Hermanos con que cuenta la Comunidad de Madrid: 
Los dedicados a psiquiatría (Centro de San Juan de Dios, en Cienpozuelos y La Clínica de Nuestra Señora de la Paz, cerca de Arturo Soria), a neurología (Fundación Instituto San José, en Carabanchel) y a pediatría (Hospital San Rafael, en la Calle Serrano)... Pero no dice nada acerca del fundador de la Orden que, además de santo, era portugués.

En este tema de santos portugueses no es la primera omisión que observamos en relación con su origen. Al caso ya conocido de Fernando Bulhões/San Antonio de Padua, habría que añadir el de San Dámaso I, 37º papa de Roma, nacido en el 305 en Egitania (Idanha-a Velha), Gallaecia (actual Portugal) y muerto el 11 de dicienbre de 388 en Roma. Según nos cuenta José María Sanz García, el arzobispado de Madrid-Alcalá le considera hijo suyo y le dedica una Academia diocesana de Arte e Historia, contrariando las crónicas del humanista Gaspar Barreiros de 1546 que lo consideraba natural de Guimarães.

Pero, discusiones aparte, volvamos a Portugal para saber algo más de João Cidade/San Juan de Dios.

VIDA Y OBRA

Juan Ciudad nació en 1495, en un pequeño pueblo portugués, Montemor-o-Novo, Alentejo. Era hijo de André Cidade y de Teresa Duarte. Hasta los cuarenta años vivió diversas aventuras y trabajó en diversos oficios como pastor en Oropesa (Toledo), soldado en Fuenterrabía y Viena, albañil en Ceuta y librero en Gibraltar y Granada.

En 1539, mientras escuchaba un sermón predicado por San Juan de Ávila en Granada, llegó el momento de su conversión religiosa y tras una reflexión profunda decidió entregarse a los pobres, enfermos contagiosos y los más desvalidos del mundo.

Su conversión y la enfervorizada opción por los más pobres le llevó a ser considerado como un loco, por lo que fue trasladado al Hospital Real de Granada, en el que Juan Ciudad experimentó en su propia carne el cruel trato que recibían los enfermos.

Es en este momento cuando nació la vocación de Juan Ciudad de servir a los pobres: cuando se encuentran en condiciones de máxima marginación, carentes incluso de salud física y mental.


San Juan de Dios por Bartolomé
Esteban Murillo.

Entre 1538-1539, con los pocos medios a su alcance, Juan Ciudad fundó en Granada su primer hospital, un hospital revolucionario para la época, no sólo por el trato y calor humano que los enfermos recibían de Juan y sus compañeros, sino también por la idea de disponer a los pacientes separados en atención al tipo de enfermedad que sufrían y por destinar una cama para cada enfermo, algo innovador por aquel entonces.

Su fama no paraba de crecer. El obispo le cambió su nombre de familia por el de Juan de Dios y en los siguientes diez años ya disponía de otro hospital.

Sus obras y discípulos aumentaban, entre los cuales destaca Antón Martín, un aventurero con planes de venganza que una noche invernal de 1546 se cruzó por las calles de Granada con Juan de Dios, quien le convenció para que desistiera de sus planes y le siguiera.

Antón Martín de Dios

Juan de Dios murió el 8 de marzo de 1550 víctima de una pulmonía a consecuencia de haberse tirado al río Genil para salvar a un joven en trance de morir ahogado.

Su entierro constituyó una extraordinaria manifestación de duelo y fervor hacia su persona y su obra por parte del pueblo, la nobleza y las autoridades de aquella época.

Dos años después, Antón Martín se trasladó a la corte donde fundó el Hospital de Nuestra Señora del Amor de Dios, germen de los cuatro importantes centros hospitalarios antes citados de Madrid.

San Juan de Dios fue canonizado por Alejandro VIII en 1690. A su muerte su obra se extendió por toda España, Portugal, Italia y Francia. Hoy está presente en los cinco continentes.

En 1886 fue proclamado Patrono de los Hospitales y de los Enfermos y en 1930, Patrón de los Enfermeros y de sus Asociaciones. También Patrono del Cuerpo de Bomberos por su actuación durante la extinción de un incendio declarado en el Hospital Real de Granada, del que consiguió sacar ilesos a cuantos enfermos se encontraban en su interior.





San Juan de Dios salvando a los enfermos
del incendio del Hospital Real de Granada.
Manuel Gómez-Moreno González. 1880.
Museo de Bellas Artes de Granada.

ICONOGRAFÍA DE SAN JUAN DE DIOS EN MADRID

Al cumplirse el centenario del Hospital de San Rafael en 1992 se encargó a Santiago de Santiago un grupo escultórico dedicado al Fundador, de bronce y piedra, situado en el jardín de acceso. El grupo muestra al arcángel que dio la vista a Tobías, dando ánimos, con una palmada en el hombro, a quien ya no tiene más fuerzas, para que prosiga con su divina labor.

Foto: Filipa Iraizoz

En los jardines del Hospital Gregorio Marañón se encuentra otra bellísima escultura, copia de la que le hizo Jacinto Higueras en 1877, arrodillado, en actitud estática y contemplativa, durante las seis horas que dicen que estuvo orando hasta que le llegó la muerte. El original tallado en madera, obtuvo la Primera Medalla de Oro en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid de 1920 y se exhibe en el MNCARS.


Foto: Museo Jacinto Higueras.
 

La tercera y última efigie dedicada a San Juan de Dios en Madrid se trata de una réplica en mármol blanco de un boceto en yeso del malagueño Elías Martín Riesco, discípulo de Piquer. Se titula San Juan de Dios conduciendo enfermos al hospital y obtuvo la Medalla de segunda clase en la Exposición Nacional de 1864. Fue adquirida por la reina Isabel II el 30 de junio de 1865 y posteriormente donada al Museo del Prado, de ahí pasó al Museo de Arte Moderno. La crítica contemporánea apreció mucho la obra y ese prestigio se conservó durante bastante tiempo. El fornido fundador, sostiene sobre sus brazos a un joven enfermo semidesnudo. No está expuesta.


Fuentes:

ABC
Recuerdos portugueses en Madrid. José María Sanz García. Instituto de Estudios Madrileños. 1992.
Hospital San Rafael

viernes, 15 de marzo de 2013

José Saramago



El escritor José de Sousa Saramago (Azinhaga, Santarém, Portugal, 16 de noviembre de 1922 - Tías, Lanzarote, España, 18 de junio de 2010) fue investido, tal día como hoy del año 2007, doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Madrid. En el solemne acto también fue investido doctor el filósofo y catedrático Eugenio Trías Sagnier (Barcelona, 31 de agosto de 1942 – Barcelona, 10 de febrero de 2013).

Actuaron como padrinos de Saramago, Tomás Albaladejo Mayordomo, catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada y los profesores doctores Javier Rodríguez Pequeño y Filipa Valido-Viegas de Paula-Soares, de la UAM.

En su laudatio, Tomás Albaladejo realizó un extenso viaje por la vida y la obra del escritor, destacando su vinculación con la Universidad Autónoma:
su obra está presente en la docencia y en la investigación de las materias de Estudios Literarios de Lengua y Literatura Portuguesa y en otras muchas áreas. José Saramago es escritor coherente tanto en sus obras como en su posición ante el mundo y la sociedad, y constituye para quienes formamos parte de la UAM una manifestación difícilmente igualable de una ejemplar ética humana y cívica asociada a una extraordinaria creatividad literaria.
En su discurso de investidura, José Saramago habló de la alegoría, y quiso explicar porqué se convirtió en una necesidad para él. Es con Ensayo sobre la ceguera cuando la alegoría entra en el trabajo de Saramago:
lo que podría haber sido descrito con las técnicas de la novela realista, pasó a ocultarse por detrás de los velos de la alegoría para así volverse más visible. 
Clausuró el acto el, por entonces, rector de la UAM, Ángel Gabilondo Pujol, quien se refirió a los nuevos doctores de la Universidad como portadores de 
aire fresco para nuestra travesía de la serena mesura de la tan necesaria palabra justa, de la melodía del pensamiento articulado y vertebrado, de lo que nos da que pensar, de lo que dice no sólo acerca de nuestra situación, sino de nuestra condición. Por eso es tan necesario y tan de agradecer su pensar hecho público. Por eso requerimos la palabra de quienes se ofrecen en sus textos afrontando el trastorno del espíritu general y aprendemos con ellos.
 
En la fila de arriba, José Saramago y sus padrinos del acto.


Premio Nobel de Literatura en 1998, es autor de una extensa e intensa obra en narrativa, teatro, poesía, ensayo, diarios, memorias y otros géneros, de extraordinaria proyección internacional desde la lengua portuguesa. Su literatura muestra la compleja realidad del ser humano en la confluencia del individuo y la sociedad.

En su visión crítica del mundo, representa y comunica, con una ruptura de los esquemas y recursos literarios convencionales, las contradicciones de la realidad en una reivindicación constante de la condición humana.

Utópico, iconoclasta, iberista militante, así se veía ante el viaje de su vida, el que fue suyo, el que puede ser nuestro:
El viaje no se acaba nunca. Sólo los viajantes acaban. E incluso estos pueden prolongarse en la memoria, en recuerdos, en relatos. Cuando el viajante se sentó en la arena de la playa y dijo:
" No hay nada más que ver", sabía que no era así. El fin de un viaje es sólo el comienzo de otro. Es necesario ver lo que no fue visto, ver otra vez lo que ya se vio, ver en primavera lo que se verá en verano, ver de día lo que se vio de noche, con sol donde antes caía la lluvia, ver el sembrado verde, el fruto maduro, la piedra que cambió de lugar, la sombra que aquí no estaba. Es necesario desandar los pasos dados, para repetir y para marcar caminos nuevos a su lado. Es necesario comenzar de nuevo el viaje. Siempre.


La vieja máquina de José Saramago y sus gafas en la sala
a la que da nombre en la Fundación César Manrique de
Lanzarote con motivo de una exposición dedicada a su obra.
Foto: El País.com


Fuentes:
Universidad Autónoma de Madrid.
Pensador.info. Textos de José Saramago.

Traducción texto de J. Saramago: A. Iraizoz.

martes, 5 de marzo de 2013

Dª. María Isabel de Braganza (I)

 
Retrato de Dª Mª Isabel de Braganza.
Vicente López Portaña. 1821.
 Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Foto: Pessoas en Madrid
 

María Isabel de Braganza nació el 19 de Mayo de 1797 en el Palacio de Queluz, hija de D. João VI, príncipe regente de Portugal y de la infanta Carlota Joaquina de Borbón, hija mayor de Carlos IV.

El matrimonio de sus padres, convenido para restablecer las relaciones entre ambos países, fue un tremendo fracaso en el aspecto personal. Sus personalidades totalmente opuestas generarían un conflicto permanente (en donde hubo lugar a la conspiración y a la traición por parte de Carlota Joaquina) que acabó por repercutir en el destino de sus hijos. Dos de ellos, Pedro y Miguel, abanderando respectivamente el liberalismo y el absolutismo, lucharon más tarde entre si por el trono llevando a Portugal a una cruenta y prolongada guerra civil.


D. João VI de Portugal y Carlota Joaquina de Borbón. 

A pesar de constituir un matrimonio mal avenido, los padres de Isabel tuvieron 9 hijos que garantizaban la sucesión, aunque hubiera dudas sobre la legitimidad de varios de ellos. No en vano, el último de los hermanos de Carlota Joaquina, tenía un parecido extraordinario con el amante de su madre, Godoy.

La infanta Isabel, educada por maestros próximos a la Compañía de Jesús, manifestó desde pequeña una especial sensibilidad artística por la pintura, recibiendo también clases del pintor Domingos António de Sequeira, equiparado por algunos a Tiziano.

Isabel acusó en su salud el conflicto público entre sus padres, que se separaron en 1806, quedando afectada de una ligera epilepsia.


Embarque del Principe Regente D. Joao VI para Brasil.
Gianni, Giuseppe. 1830

El 27 de Noviembre de 1807 sus padres se tuvieron que reunir, obligados por las circunstancias, para embarcarse en 14 navíos con la reina Dª María I y toda la corte a Brasil ante la invasión napoleónica de Portugal. El matrimonio viajó en navíos separados y dos meses después hicieron escala en San Salvador de Bahía. Isabel se convertirá más tarde en el único miembro de la realeza española, hasta 1910, que haya estado en las Indias.


Llegada de D. João VI a Brasil.

Continuando a su destino final, desembarcaron en Río de Janeiro el 8 de Marzo de 1808. Tras un periodo de residencia provisional en el palacio del Gobernador, sus padres volvieron a separarse e Isabel y sus hermanas quedaron  instaladas en dos haciendas con su madre, que detestó desde el primer momento estar en Brasil.


Aspecto de la calle principal de Río de Janeiro en 1818.
 Thomas Ender
 


Con el regreso triunfal de Fernando VII a España y la restauración de los borbones, en 1814 Carlota Joaquina recibió una carta de su hermano pidiendo la mano de sus sobrinas, la de Isabel para él y la de María Francisca para su hermano Carlos María Isidro.

La alianza resultaba conveniente para unir los intereses de ambas monarquías y hacer frente a la onda independentista que comenzaba a azotar las colonias americanas. Así, el 22 de Febrero de 1816 se firmaron las capitulaciones matrimoniales, pocos días después murió la reina Dª María I y el 22 de Marzo las infantas se despidieron de sus padres ya convertidos en reyes.

Isabel era poco agraciada físicamente. Con diecinueve años estaba dotada de un temperamento dócil, romántico y cándido como se muestra claramente en la carta que escribe, poco antes de embarcar, a su tío y prometido Fernando:
 




Mis deseos son sólo conocerte y agradarte, y si tuviera que soportar tus impertinencias, se que serán justas y que no serán en vano. Gracias por tu predilección por mi, mi único pensamiento es entregarte mi corazón, que sin duda fue creado para el tuyo.
 
Busto de Mª Isabel de Braganza.
José Ginés. Mármol. 2ª mitad s. XIX.
 Museo de la Real Academia de Bellas Artes
de San Fernando. Foto: Pessoas en Madrid.

Al contrario, su hermana María Francisca, de sólo quince años, era el polo opuesto tanto física como anímicamente. Alta, elegante, amante de la equitación y la caza, tenía un carácter extrovertido y dominante, como el de la madre.
El viaje a España fue muy accidentado, tardando cinco meses en llegar a Cadiz. Antes de desembarcar fueron desposadas, por poderes, por el duque del Infantado. Después de una comida de gala, desembarcó la nueva reina de España con su hermana y se dirigieron a la catedral donde fue entonado un Te Deum.

El recorrido hacia Madrid estuvo jalonado por gritos de júbilo y vítores hacia ella por todas las ciudades por donde pasaba. Había corrido el rumor de la petición que hizo nada más desembarcar de que no se realizasen festejos en su honor ni gasto alguno que agravase la situación del pueblo, considerando que el escaso dinero disponible se empleara en la reconstrucción de un país asolado por las guerras.

El 28 de septiembre de 1816, media legua antes de llegar a Madrid, la comitiva real se detuvo. Allí les esperaban el rey y su hermano. Isabel debía estar ansiosa por conocer a su marido en persona. Fernando tenía treinta y dos años, trece más que ella y a su aspecto, nada elegante, le encajaba perfectamente el mote castizo de "manolo".


Retrato de Fernando VII.
Vicente López Portaña. 1821.
Museo del Prado.
Isabel había oído hablar a su madre de cómo conspiró su hermano Fernando para quedarse con el trono de sus padres, la posterior abdicación de estos y de cómo tuvo que desterrarse después a Francia tras la invasión napoleónica. Ya hacía dos años que, en el primer pronunciamiento en España, derogó la constitución liberal con sangrienta persecución para volver al absolutismo.

Pero para la nueva reina de España, consciente de que su misión era darle un heredero, todo aquello revestía poca importancia y, al contrario que su hermana, nunca se interesó por la política y mucho menos por la intriga. No sabía dónde se había metido, si bien el ambiente le resultaba familiar después de haber convivido 19 años con una madre, y ahora también cuñada, déspota y libertina.


Busto de Fernando VII. Francisco Elías Vallejo.
 Mármol. 2ª mitad s. XIX. Museo de la Real
Academia de Bellas Artes de San Fernando.
 


Artículos relacionados:

Dª María Isabel de Braganza (II)
Dª María Isabel de Braganza (III)

BIBLIOGRAFÍA

Infantas de Portugal, Rainhas em Espanha. Marsilio Cassotti. Ed. A esfera dos livros. 6ª ed. 2012.

lunes, 25 de febrero de 2013

Tiempos Modernos

 
 
Fotograma de Tiempos Modernos.  
 
Tiempos modernos es un largometraje de 1936 dirigido, escrito y protagonizado por Charles Chaplin, cuya conocida música también compuso. La película constituye un retrato de las condiciones desesperadas de un empleado que, en la clase obrera, tuvo que soportar en la época de la Gran depresión, condiciones promovidas, en la visión dada por la película, por la eficiencia de la industrialización y la producción en cadena. La película muestra escenas de corte futurista que podrían haber sido influenciadas por el film Metrópolis de Fritz Lang de 1926.
 

Fotograma de Metrópolis.

Esta introducción nos da pie al verdadero motivo por el que traemos este título a nuestras páginas y seguramente también lo fue para el portugués Bento Figueira, propietario de un local-joya madrileño: Tiempos Modernos.
 
 
 
Conocíamos Tiempos Modernos desde su apertura en un local de la Plaza de la Marina Española, frente al Palacio de Grimaldi, allá por 1988. Era un local estrecho y profundo que daba cierto aire de misterio al glamuroso producto que vendía: Art Déco y antigüedades del siglo XX. No sabemos si fue pionero en la venta de este estilo en Madrid pero si que lo fue al considerar antigüedad (saltándose la norma establecida) a ciertos objetos con menos de 100 años. Y creemos que el tiempo le ha dado la razón. 


Mesa de tocador Gio Ponti

Pocos años después se trasladó a un luminoso local en doble altura de la Calle Arrieta 17 (por detrás de la Plaza de Oriente y muy cerca, por cierto, de donde vivió largos años Geraldine Chaplin) donde sigue deleitándonos con Art Déco, años 50, 60, 70 y 80. Allí continua buscando y seleccionando las mejores piezas de mobiliario y decoración internacional de los últimos 100 años.

Sillones Jules Leleu

Bento Figueira y Carmen Palacios encabezan el grupo de profesionales expertos en antigüedades del siglo pasado que dirigen Tiempos Modernos. Cuentan, además, con la colaboración de Elisa Ramiro, museóloga y profesora de Historia del Mueble y Artes Aplicadas, que se responsabiliza de la catalogación de las piezas. Todas las piezas adquiridas por Tiempos Modernos, son revisadas y restauradas minuciosamente por su equipo de restauración.






Reloj alemán

Tiempos Modernos está especializada en muebles, lámparas, cristal, cerámica y objetos de decoración. Piezas originales, cuidadosamente restauradas, importadas de Francia, Bélgica, Inglaterra, Alemania, Italia, Dinamarca… y otros países en los que se han iniciado y desarrollado los grandes estilos contemporáneos.






Taburetes Alvar Aalto

Además es una Galería de Arte que trabaja con pintura, escultura, fotografía y obra gráfica de los grandes artistas españoles e internacionales de nuestro tiempo.

Escribanía Art Déco
 
 
Fotograma de Metrópolis
 


Fuente: www.tiempos-modernos.com


martes, 19 de febrero de 2013

Reyes de Portugal en la fachada del Palacio Real

Palacio de Oriente. Madrid

Cuando Felipe V encargó la construcción del nuevo Palacio Real, sus arquitectos Juvara y Sachetti habían pensado, ya desde su origen, rematar las cornisas del palacio con estatuas de gran tamaño y jarrones, al estilo italiano, como puede verse en el Palacio Madama de Turín (con fachada de Juvara) y en muchos otros ejemplos de la época.

Palazzo Madama. Turín.

LA ELECCIÓN DE LAS ESTATUAS

Para escoger dichas estatuas encargó a fray Martín Sarmiento el programa iconográfico. Este propuso una metafórica lección de historia con todos los reyes de la monarquia española, comenzando por Ataulfo y terminando con Fernando VI.

El plan general contenía 80 estatuas sobre la balaustrada, 4 sobre el ático de la fachada sur, 14 en el piso principal y una serie de 36 adornos complementarios como dioses mitológicos, emperadores romanos, escudos, jarrones, etc, arrojando un total de 134 elementos escultóricos.

Los florones se irían sustituyendo a medida que apereciesen nuevos monarcas. Así la planta principal contenía 14 estatuas en todas las esquinas del perímetro dedicadas a:

Dos reyes de Aragón, D. Jaime I (Mº Aº 1276) y D. Ramiro II el Monje ( Mº Aº 1133) y dos santos patronos de España, S. Millán de la Cogolla (Mº Aº 574) y Santiago (Mº Aº 44), al Norte.

Dos reyes americanos, Atahualpa emperador de Perú (Mº Aº 1533) y Moctezuma emperador de Méjico (Mº Aº 1520), al Sur.

Dos reyes de Navarra, Sancho VII el fuerte (Mº Aº 1234) y Sancho III el Mayor (Mº Aº 1035) y dos condes de Castilla, García Fernández (Mº Aº 995) y Fernán González, al Este.

Dos reyes suevos (Galicia), Teodomiro (Mº Aº 570) y Requiario (Mº Aº 496) y dos reyes de Portugal, D. Afonso I (Mº Aº 1185) y D. João V (Mº Aº 1750), al Oeste. 

PRESENCIA DE PORTUGAL

Curiosamente estos reyes de Portugal fueron, respectivamente, el que se independizó del reino de León y fundador de la monarquía lusa y el que luchó contra los Borbones en la Guerra de Sucesión en Cataluña, apoyando a Inglaterra y Holanda.

Alfonso I o D. Afonso Henriques (1109-1185) benefactor del Temple, luce anacrónicamente el collar de la Orden de Cristo, heredera de la extinta Orden del Temple en 1319 en Portugal. La estatua fue labrada por el murciano Juan Porcel, discípulo de Salzillo y cobró 15.000 reales por su labra.

 
D. Afonso Henriques.
 
D. João V tomó partido contra Felipe V y aunque sus tropas fueron derrotadas en Almansa, sacó buen provecho en el Tratado de Utrecht. Padre de Bárbara de Braganza y suegro de Fernando VI, su talla es una buena obra de Luis de Salvador Carmona. 
 


 
D. João V.
 
Ambas estatuas miran a Poniente desde la esquina NW de Palacio, hacia el Campo del moro, hacia Portugal. Su elección se debe sin duda alguna a la influencia de Bárbara de Braganza sobre Fernando VI. Ambas estuvieron antes en el puente de Toledo y en la Plaza de la Moncloa, durante el periplo que siguieron muchas de ellas.

EL MONTAJE DE LAS ESTATUAS

Según se tallaban y terminaban las estatuas, se iban colocando en su emplazamiento previsto. En 1754 ya estaban todas situadas. Sin embargo con la llegada de Carlos III las estatuas y su suerte sufrieron un giro radical.

El hecho de que junto al reloj y el escudo real de la fachada Sur apareciesen flanqueándolo Felipe V y su primera mujer Maria Luisa de Saboya y Fernando VI con Bárbara de Braganza debió disgustar a la ambiciosa madre de Carlos III, Isabel de Farnesio, allí no representada o destinada a suplir algún dia uno de los jarrones.



De izquierda a derecha, Felipe V (Mº Aº 1746), Fernando VI (Mº Aº -),
Bárbara de Braganza ( Mª Aº 1758) y María Luisa de Saboya (Mª Aº 1714).

EL DESMONTAJE DE LAS ESTATUAS

Ya sea por los ecos del terremoto de Lisboa de 1755 aún reciente, por el desaire iconográfico hacia ella o por la excusa de un sueño premonitorio, Isabel de Farnesio obligó a que su hijo Carlos III ordenase la retirada de todas las estatuas. Esta operación se terminó el 18 de abril de 1760.

Sólo quedaron en su sitio los cuatro emperadores romanos. El resto permanecieron guardadas en las bóvedas de palacio bajo la terraza norte hasta el año 1787 en que se empezaron a dispersar por muchas ciudades y jardines españoles.

Así quedó el palacio hasta la restauración de 1970 en que algunas de estas efigies se colocaron de nuevo en sus lugares primitivos  mientras que otras se asentaron sobre basas que no les correspondían de la fachada oriental.


BIBLIOGRAFÍA

Recuerdos portugueses en Madrid. José María Sanz García. Instituto de Estudios Madrileños. 1992

lunes, 11 de febrero de 2013

Doña Juana de Avis, reina de Castilla (y II).


La actriz Bárbara Lennie interpretando
a Doña Juana de Avis. Foto: rtve.


¿Que fue lo que pasó realmente nueve meses antes de este ansiado nacimiento? Sólo un simple test de ADN sería capaz de resolver un caso que ningún historiador consiguió descifrar en seis siglos de historia.

Pero hay algunos datos muy esclarecedores que pueden ayudar a inclinar la balanza en uno u otro sentido sobre esta incógnita.

1º. ¿Venganza de la reina por celos?
Retrocedamos siete años al momento en que Juana llegó a la Corte. La nueva reina sufrió el agravio -entre otros- de que, indiferente a su belleza, su voluble marido puso los ojos en una de sus damas, la portuguesa Guiomar de Castro, belíssima e extremadamente sedutora, ambiciosa e intriguista. Esta rival fue apartada a pocas leguas de la corte y finalmente casada con el conde deTreviño.

2º. ¿Hija del favorito? 
Volvamos al Alcázar de Madrid. El 7 de marzo de 1462 la infanta fue bautizada por Carrillo, arzobispo de Toledo, la mayor autoridad eclesiástica de Castilla, en la capilla del Alcázar. Sus padrinos fueron el marqués de Villena y el embajador del rey de Francia. Las madrinas la infanta Isabel y la marquesa de Villena. Eran personajes que, por su importancia, legitimaban el nacimiento... hasta que dos de ellos dejaron de hacerlo: Isabel y Villena.
Dos meses después la pequeña Juana fue jurada princesa heredera de Castilla por parte de los nobles del reino. Aún así, los rumores sobre la paternidad de la princesa se avivaron ante el ascenso a la alta nobleza de Castilla que el rey procuró a Beltrán de la Cueva. Incluso lo casó con una hija del marqués de Santillana, entrando así en el linaje de los Mendoza. ¿Agradecimiento del rey por los servicios prestados o pago por el silencio del favorito?

3º. ¿Hija del rey?
Por otra parte hay documentos que prueban que el matrimonio real estaba siendo tratado de la prolongada infertilidad por el médico judío Samaya Lubel con técnicas de fertilización in vitro ya conocidas entonces, que corrobora la crónica del viajante alemán Jerónimo Münzer. Todo ello explicaría el hecho de encontrarse el rey en Logroño en las probables fechas de la concepción de la princesa Juana.

Si admitimos los dos escenarios simultaneamente, ni la propia reina podría saber a cual de los dos correspondería la paternidad de la infanta. Es probable que esta duda acabase por romper el matrimonio real y... cualquier matrimonio normal.


La princesa Juana, la Beltraneja

LA AMENAZA SOBRE LOS DERECHOS DE SU HIJA

La amenaza eran los medio hermanos del rey e hijos de su prima Isabel de Portugal, Alfonso e Isabel, bajo custodia de la reina. Para apartar a la infanta Isabel del reino, que ya apuntaba maneras, trató dos veces de casarla con su hermano, Alfonso V de Portugal. Aquel proyecto no cuajó, pese al empeño de los hermanos Avis.

Las conjuras entre Villena y Carrillo, partidarios de Alfonso e Isabel, contra el rey, la reina y el favorito se suceden sin éxito hasta que Enrique se aviene a la negociación con los opositores. Estaba en juego, no sólo el heredero de Castilla, sino también el poder de la nobleza para frenar una monarquía que caminaba hacia el poder absoluto.



Enrique IV de León y Castilla. Miniatura
de un manuscrito del viajero alemán
Jörg von Ehingen, circa 1455.

LAS ESTRATEGIAS

Nuevamente entran en juego todas las piezas del ajedrez sobre un tablero peninsular donde no hay fichas blancas ni negras, donde las estrategias cambian constantemente y ...donde dije digo, digo Diego.

Se nombró sucesor al infante Alfonso a cambio de casar a la princesa Juana con él, algunos rebeldes celebraron su coronación en la Farsa de Ávila, hubo adhesiones de grandes señores a la causa de la reina, se sucedieron las custodias de infantes de un bando a otro, hubo muertes providenciales favorables a Isabel, capitulaciones de ciudades, secuestros, infidelidad y nuevo embarazo de la reina con Pedro de Castilla durante su reclusión.

La credibilidad de la reina y su reputación tocaron entonces fondo. Este hecho supuso su caída en desgracia y la separación definitiva del rey. A lo largo de la historia se había consentido la infidelidad del rey e incluso que reinasen sus hijos bastardos pero... nunca de la reina.

Al mismo tiempo, el envenenamiento de Alfonso provocó los Acuerdos de Guisando que proclamaban heredera a la infanta Isabel, con ciertas condiciones que, por supuesto, no se cumplirían más tarde al casarse en secreto con Fernando de Aragón. Nuevo enemigo y nuevo cambio de estrategias...
 

Boda secreta de Isabel y Fernando

Muchos sacaron gran provecho de este juego de alianzas y traiciones, como el conde de Alba a quien el rey hizo duque de Alba, a petición de Villena, para compensar los servicios prestados. O Beltrán de la Cueva, origen del linaje de los Alburquerque, quienes continúan usando el nombre de Beltrán para su primogénito.

FINAL MADRILEÑO

La reina Juana, que en todos esos años había demostrado un gran instinto político, quizá heredado de su madre, se instaló con su hija en el Alcázar de Madrid en 1472, bajo la nueva custodia de Villena. Estaba ya cansada de tantos intentos vanos por hacer valer los derechos de su hija cuando Villena, ya enfermo, aún trama su última jugada para combatir los intereses anexionistas de Isabel y Fernando.

Convence con su proverbial capacidad al hermano de la reina, Alfonso V de Portugal para salir en defensa de la amenazada independencia de Portugal y de su sobrina Juana, casándose con ella y convirtiéndose en el futuro rey de Castilla.

Convence también al rey para volver a Madrid, proclamar finalmente heredera a su hija y defender su reino, hechos que dieron lugar más tarde a la Guerra de Sucesión castellana de 1475 y a la Batalla de Toro . Dicha batalla pudo ser el motivo por el cual los Tapices de Pastrana quedaran en poder de los Mendoza. 


Detalle de los tapices de Pastrana.

 
La repentina muerte de Villena deja a la reina, paradójicamente, sin el mejor aliado que podía tener en aquel momento. Dos meses después, el 11 de diciembre de 1474 muere Enrique repentinamente en el Alcázar madrileño, envenenado según declaró después su hija y sin testamento conocido que la legitimase.  

Doña Juana se retiró a vivir ejemplarmente en el convento madrileño de San Francisco, en un cuarto sobre la portería, donde murió el 13 de Junio de 1475 con treinta y seis años. Fue la primera reina de Castilla que acabó sus días en Madrid.

Isabel la católica, nueva reina autoproclamada de Castilla, ordenó un año después que sus restos fueran colocados en la capilla mayor de la iglesia dentro de un rico mausoleo de fino alabastro que pertenecía a otro difunto, cuyos huesos fueron sacados de allí para la ocasión.

Su hija Juana se exilió a Portugal, tras la Batalla de Toro y el Tratado de Alcáçovas, de donde nunca pudo regresar. A pesar de considerarse reina de Castilla, por imposición de su tía Isabel, fue tratada simplemente como la Excelente Senhora.


Imagen de Juana la Beltraneja.

En 1760 se demolió la antigua iglesia de San Francisco donde se encontraba la sepultura de la reina Juana de Avis y sus huesos, que estaban cubiertos por un paño en un ataúd de madera, se perdieron, ante la indiferencia general.


Iglesia y Monasterio de San Francisco
en el plano de Teixeira. 1656.


ARTÍCULO RELACIONADO:
Dª Juana de Avis, reina de Castilla (I)



BIBLIOGRAFÍA

Infantas de Portugal, Rainhas em Espanha. Marsilio Cassotti. Ed. A esfera dos livros. 6ª ed. 2012.


De Espanha nem bom vento nem bom casamento. Virginia López. Ed. A esfera dos livros. 2ª ed. 2012.

Mujeres peninsulares entre Portugal y España. María Isabel Barbeito Carneiro. Península. Revista de Estudos Ibéricos. nº 0. 2003. 

lunes, 4 de febrero de 2013

1º Premio FITUR 2013 al stand de Portugal

 
 
 
En el interesante blog amigo Histórias da Sandra Fotos nos enteramos que, por tercer año consecutivo, el stand portugués en FITUR 2013 ha sido galardonado con el premio al Mejor Stand Internacional.




La vida en un barrio portugués es el tema del stand de Portugal premiado en este certamen, una de las mayores Ferias de turismo del mundo y con más influencia en la industria europea del turismo. No en vano, el mercado español está considerado como primordial para el turismo portugués.



 
Este año estuvieron representados en la Feria más de 9.000 empresas de 167 países en ocho pabellones de IFEMA.
 
Bajo el lema del stand Viver Portugal/ Vivir Portugal se expusieron 24 empresas  y siete regiones portuguesas. Era un espacio de 815 m2 donde se promocionaba desde el turismo religioso hasta la arquitectura portuguesa (con especial incapié para la celebración en 2013 del Año de la Arquitectura en Portugal).


  
 
 
 El stand pretendía transmitir a los visitantes una serie de experiencias relacionadas con la vida de barrio, en el aspecto cultural, artístico o gastronómico, reproduciendo espacios como un restaurante, una panadería o un quiosco, según señalaba Turismo de Portugal.
 
 



La experiencia gastronómica de este barrio fue dirigida por alumnos de las Escuelas de Hostelería y Turismo de Lamego y Estoril -con degustaciones de productos tradicionales de la gastronomía portuguesa como vinos, aceites, conservas, pasteles de nata, embutidos- en el espacio Pruebe Portugal.

El Arte del saber recibir también estaba representado: había sorteos de premios, ofertas de música de autores portugueses, productos alimenticios tradicionales, postales, poemas y vouchers para disfrutar de experiencias en Portugal.





El jurado de FITUR fue unánime en el fallo, distinguiendo la originalidad, la creatividad y la estética de un stand que pretendía transmitir dos de las principales características de Portugal como destino turístico: la hospitalidad y su carácter genuino.





Por FITUR 2013 han pasado más de 200.000 visitantes. Según datos de Turismo de Portugal, de enero a Noviembre de 2012 los turistas españoles generan cerca de 3 millones de pernoctaciones en Portugal, contribuyendo con mil millones en paquetes turísticos.





Este merecido premio nos hace pensar y es la muestra palpable de cómo los tiempos de dificultad no deben ser obstáculo para poder ser más competitivos y agudizar el ingenio.


FUENTE Y FOTOS:
Turismo de Portugal