Mostrando entradas con la etiqueta PINTURAS DE MOMBELLO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PINTURAS DE MOMBELLO. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de enero de 2015

Las pinturas de Mombello, en Madrid


Otra de las espléndidas exposiciones que hemos podido ver entre Madrid y Lisboa durante los pasados días de descanso navideños ha sido la de la Colección Abelló, que se celebra en las salas de CentroCentro Cibeles de Cultura y Ciudadanía (vulgo, palacio de Cibeles) hasta el 1 de marzo.

Confesamos que nuestra primera intención era la de encontrarnos también cara a cara con las, antes denominadas, pinturas de Mombello, de las que tanto indagamos el año pasado. Pero hay que decir que como el conjunto de la colección es excepcional, tanto en calidad como en amplitud estilística, esta primera intención fue diluyéndose según íbamos avanzando de sala en sala, dando paso a una admiración global por la colección.


Acceso a la primera sala de la exposición. A la izquierda,
una de las pinturas buscadas. Foto: ABC.
Vamos a referirnos sólo a la primera sala, denominada Madrid, Villa y Corte, donde se encuentran las citadas pinturas y sólo a ellas en particular, debido a su ya conocida vinculación con la Casa marquesal de Castel Rodrigo.

La primera impresión al situarte frente a ellas es impactante por su fuerte cromatismo y por el tamaño de dos de los cuadros, Sitio de La Florida y Palacio del Buen Retiro, ambos con 235x290 cm de dimensión, 


Sitio de la Florida, ca. 1670.
Inscripción: "SITIO DLA FLORIDA" (en la filacteria).
 Palacio del Buen Retiro, ca. 1670. Inscripción:
 "PRADO DE S. GEROº Y PASEO D CARLOS II REI DE SPA..."
(en la filacteria).
mientras que Vista de la Torre de la Parada, mide 140x203 cm, todas ellas pertenecientes a la Escuela madrileña. Pero sobre todo impacta por verlas finalmente "al natural" conociendo los avatares y el periplo recorrido por ellas y sus propietarios durante mas de tres siglos. 


Vista de la Torre de la Parada, ca. 1670.
Inscripción: "LA TORRE DE LA PARADA" (en la filacteria).
En seguida nos damos cuenta de que estamos ante tres pinturas, no ante el grupo de cinco que conocíamos en su anterior localización por la imagen de la escalera del palacio de Mombello (Imbersago, Italia). Echamos de menos A Quinta de Equiluz (La Quinta de Queluz) y São Bento dos Negros (sección longitudinal de la iglesia con su cripta y panteón familiar), dos de las posesiones lisboetas de la familia Moura.
Las pinturas de la escalera principal del palacio de Mombello.
Fuente: Mª Teresa Fdez. Talaya
Tras visitar toda la exposición y quedar rendidos a la colección, a la salida decidimos adquirir el catálogo (magnífico ejemplar, editado a la altura de la colección) con la esperanza de que nos ayudase a disipar las incógnitas inherentes a esta serie de pinturas.

No sólo comprobamos que se mantienen los enigmas ya conocidos, sino que Almudena Ros de Barbero, comisaria adjunta de la exposición, plantea nuevos interrogantes en el capítulo de Catalogación de obras:

- La serie completa no estaba formada por cinco, sino por siete lienzos, citados en 1726 (excepto el de São Bento dos Negros) en el inventario de Gisberto Pío de Saboya y Spínola, VII marqués de Castel Rodrigo: Los cinco conocidos más otros dos que representaban El Palacio del Pardo y El Palacio de Valsaín (aquí, dos nuevos enigmas en paradero desconocido).

- Para el que quiera seguir la pista a los cuadros La Quinta de Queluz y São Bento dos Negros, se indica que fueron subastados, igual que el resto de la serie conocida, en Imbersago (Lecco), Semenzato Casa d'Aste, el 20 de mayo de 2001, con los números de lote 1525 y 1526. Entendemos que por no ser de temática madrileña no fueron adquiridos para la presente colección. ¿Habrá pujado por ellos el Estado o alguna institución portuguesa? Mucho lo dudamos, dada la estigmatización que la historiografía contemporánea lusa hizo con todo lo referente a los Castel Rodrigo

- La Torre de la Parada, pabellón de caza desde época de Felipe II, construida entre 1547 y 1566, fue ampliada y reformada en 1635 por Juan Gómez de Mora (1586-1648) y Giovanni Battista Crescenzi (1577-1635), cuya imagen corresponde a la conocida representación de Félix Castello, hacia 1640. Como ya apuntábamos en el anterior estudio de estas pinturas, La vista de la Torre de la Parada, ca. 1670, presenta una serie de modificaciones estructurales y de revestimiento exterior que suavizaron y modernizaron mucho su aspecto, en comparación con la anterior imagen, y que tuvieron que ser ejecutadas entre 1640 y 1670. Tanto Pedro Pablo Rubens (1577-1635) como Diego Velázquez (1599-1660) trabajaron en su decoración interior.

- Se confirma que la curiosa iconografía de la serie completa, que aunaba dos residencias privadas de los Castel Rodrigo en España y Portugal, una iglesia y convento lisboeta, junto a cuatro edificios de los Reales Sitios del Pardo (Palacio y Torre de la Parada), Valsaín y Buen Retiro, encuentra su explicación en la historia de dicha familia y sus estrechas vinculaciones con la Monarquía Hispánica y el trono de Portugal.


Nos queda, al final, un doble y contradictorio sentimiento, por un lado, la satisfacción de haber podido contemplar en Madrid parte de esta serie de pinturas que ofrecen tanta información sobre la historia peninsular y por otro, la tristeza de verificar su definitiva dispersión y consiguiente pérdida del sentido unitario que tenía el singular conjunto pictórico.





Palacio Real de El Pardo, ca. 1630. Atribuido a Félix Castello.
Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Vista del Palacio de Valsaín, ca. 1633. Atribuido a Félix Castello.
Patrimonio Nacional.





ARTÍCULOS RELACIONADOS:





BIBLIOGRAFÍA

Catálogo de la Colección Abelló. Ed. CentroCentro Cibeles de Cultura y Ciudadanía. Madrid. 2014.

jueves, 6 de marzo de 2014

Novedades en torno a las pinturas de Mombello




En una reciente y espléndida conferencia de Mª Teresa Fernández Talaya sobre las Reales Fábricas del Buen Retiro y la Moncloa se han abordado muy de pasada varios aspectos de las pinturas de Mombello, que vimos en la anterior entrada.
Al proyectar el cuadro original del Paso del Prado Paseo de Carlos II, para situar la ermita de San Antonio de los portugueses del Retiro y futuro enclave de la Real Fábrica, Fernández Talaya añadió que había propuesto al Ayuntamiento de Madrid que pujara en la subasta de dichas pinturas para reunir este importante grupo junto a las dos mediocres copias existentes en el Museo de historia de Madrid. Su propuesta no tuvo ningún eco entre la corporación municipal pero, en cambio, la colección si que volvió a suelo español al integrarse en la importante colección de arte de D. Juan Abelló, lo que constituye una buena noticia.

Destacó un detalle muy curioso sobre la pintura del Paseo de Carlos II al observar que la Torrecilla de Música tiene tres pisos en el original mientras que en la copia sólo tiene dos.





Finalizada la conferencia, le planteé el enigma del significado de las pinturas de la Torre de la Parada y del Paseo del Prado entre el Mayorazgo de los Castel Rodrigo a lo que sólo pudo añadir que los Moura poseyeron un cargo administrativo similar al de Alcalde sobre el Real Sitio del Pardo. Esto explicaría, en parte, la presencia de la Torre de la Parada pero nada del resto.

Tampoco he obtenido ninguna aportación nueva sobre el tema por parte de dos docentes (catedrático de Historia Moderna y profesor-investigador) y especialistas en la época de la Universidad Complutense de Madrid. Gracias al último de ellos hemos sabido que está en marcha un proyecto de recuperación de la Cripta de los Castel Rodrigo bajo el monasterio de São Bento (actual Asamblea de la República) de Lisboa.



ARTÍCULOS RELACIONADOS:
- Cristovão de Moura (I)
- Cristovão de Moura (II)
- Cristovão de Moura (y III)
- Las pinturas de Mombello
- Las pinturas de Mombello, en Madrid



Agradecimientos

A Mª Teresa Fernández Talaya, Fernando Bouza Álvarez y Santiago Martínez Hernández, por su gran amabilidad y disponibilidad en la aportación de datos.  

martes, 25 de febrero de 2014

Las pinturas de Mombello



El palacio de Mombello. Fuente: Mª Teresa Fdez. Talaya

Hasta hace poco tiempo un muro de la escalera principal de la villa de Mombello, propiedad de los Pío de Saboya situada en Imbersago, cerca del lago Como (Italia), exhibía un conjunto de cinco pinturas pertenecientes a los actuales descendientes de la casa de Castel Rodrigo.

La temática y la manera en que se agrupaba el conjunto constituye un problema por si mismo y su significado completo un enigma al que ningún autor ha dado respuesta hasta la fecha. 

DESCRIPCIÓN DEL CONJUNTO


Las pinturas de la escalera principal del palacio de Mombello.
Fuente: Mª Teresa Fdez. Talaya

Todo el conjunto está encuadrado en una cartela rococó característica de la segunda mitad del siglo XVIII destacándose en el centro el escudo de armas de los Castel Rodrigo sobre la leyenda Mayorazgo de Castel Rodrigo.


Al lado derecho del escudo se sitúa la pintura titulada Sitio de la Florida rotulado en una filacteria portada por un putti cuya copia del Museo de Historia de Madrid, significado y contenido ya vimos en la anterior entrada.

Sitio de La Florida. Palacio de Mombello.
Fuente: Mª Teresa Fdez. Talaya

El Palacio de La Florida. Copia. Museo de Historia de Madrid

A la izquierda del escudo se representa el Prado de San Jerónimo cuya copia, igualmente existente en el Museo de Historia de Madrid, la describe al detalle el imprescindible blog Pasión por MadridTanto la cartela pintada en el muro como la filacteria que porta otro angelote subtitula la pintura como Paseo de Carlos II.


Paseo de Carlos II. Palacio de Mombello. 
Fuente: Mª Teresa Fdez. Talaya

Paseo de Carlos II. Copia. Museo de Historia de Madrid
Fuente: Pasión por Madrid

En la fila de abajo está representada, a la izquierda, la Quinta de Queluz. Esta vez un ángel trompetero porta un banderín con el título de A Quinta de Equiluz.


La Quinta de Queluz. Palacio de Mombello. 
Fuente: Mª Teresa Fdez. Talaya

En el centro de la fila está el monasterio e iglesia lisboeta de São Bento dos Negros, con el panteón familiar de los Castel Rodrigo en la Capilla mayor. El banderín que porta otro ángel trompetero describe igualmente el lugar.


São Bento dos Negros. Palacio de Mombello. 
Fuente: Mª Teresa Fdez. Talaya

Finalmente, a la derecha, está representada La Torre de La Parada, del Pardo. Su arquitectura difiere ligeramente de la imagen de la Torre conocida por el cuadro de Félix Castelló realizado hacia 1640. En el cuadro de Mombello parecen haberse revestido los muros de ladrillo y pedernal con revoco, variado y recercado huecos y esquinas y eliminados los merlones o chimeneas.


La Torre de La Parada (en la filacteria). Palacio de Mombello. 
Fuente: Mª Teresa Fdez. Talaya

La Torre de La Parada, pintada por Félix Castelló hacia 1640.

SIGNIFICADO

Este conjunto de pinturas bajo la leyenda de Mayorazgo de Castel Rodrigo representa un inventario monumental de los bienes de la casa organizado con una lógica muy clara: grandes palacios madrileños arriba flanqueando el escudo de armas, el panteón familiar bajo dicho escudo y dos quintas de recreo o pabellones de caza a sus lados. Y es aquí donde se plantean los problemas y enigmas.

AUSENCIAS Y PRESENCIAS

Se sabe que, a pesar del estilo tardobarroco de los marcos y cartelas, de que las pinturas de Queluz y São Bento proceden de otra casa de los Pío cerca de Milán, el palacio de Cusano (habiéndolas llevado a Mombello a finales del siglo XIX Juan Falcó y Trivulzio, XV marqués de Castel Rodrigo), algunas de las imágenes fueron pintadas todavía en el siglo XVII por encargo de Francisco de Moura Corte Real.

El grupo de edificios lisboetas, serían el resultado de pasar a pintura trazos y dibujos existentes de dichos inmuebles. Es el caso de la iglesia de São Bento, pintada a partir de un plano de sección longitudinal del conjunto. El banderín que identifica el cuadro nombra la iglesia como São Bento dos Negros (en referencia al hábito negro de los benedictinos), designación que surge en el testamento de Leonor de Moura dictado en 1706. Hay que recordar que los Castel Rodrigo mantuvieron el patronazgo sobre este conjunto, incluso después de 1640, de ahí su inclusión en el inventario.

En relación a la Quinta de Queluz, la denominación de Equiluz nunca fue utilizada en Portugal por lo que hace pensar que la pintura es muy posterior al diseño original. Por otro lado, entre 1747 y 1757 los Pío de Saboya recuperaron los derechos de los Castel Rodrigo sobre Queluz, alquilándolo a la Casa del Infantado hasta que se vendió definitivamente en 1757.  

También consiguieron recuperar y alquilar el palacio Corte Real de Lisboa a la Casa del Infantado en 1750 hasta que fue vendida siete años después por causa del terremoto de Lisboa de 1755. El hecho de que este palacio esté ausente del conjunto de pinturas y las fechas antes indicadas dataría este inventario lisboeta entre 1747 y 1750.

La presencia de los escenarios madrileños plantea las siguientes cuestiones:

- La quinta de La Florida podría estar representada en época de su fundador, Francisco de Moura Corte Real, al estar inacabado parte del palacio y no aparecer todas las fincas colindantes que su fundador fue agregando. Podría ser una obra de mediados del siglo XVII.

- La presencia del Prado de San Jerónimo y la Torre de La Parada constituyen un enigma cuyo significado se desconoce. La leyenda del Prado de San Jerónimo como Paseo de Carlos II sitúa la pintura en el último tercio del siglo XVII y la Torre de La Parada presenta, como ya vimos antes, transformaciones posteriores a la imagen de 1640.

¿Tendrían derechos de Mayorazgo los Castel Rodrigo sobre estos sitios desde la segunda mitad del siglo XVII? 

De ser así, ¿por qué no hay referencia a dichos Mayorazgos en ninguna de las documentadas transmisiones, testamentos e inventarios de bienes de los descendientes de Francisco de Moura Corte Real?

La reciente venta de todos los bienes y biblioteca de Mombello dispersa y oculta aún más, si cabe, el legado patrimonial e histórico de los marqueses de Castel Rodrigo, marcado desde su inicio por la controversia, el azar y el olvido.


La biblioteca del palacio de Mombello. En la hornacina de la derecha,
busto del cardenal Pío de Saboya, de Bernini.
Fuente: Mª Teresa Fdez. Talaya


ARTÍCULOS RELACIONADOS:
- Cristovão de Moura (I)
- Cristovão de Moura (II)
- Cristovão de Moura (y III)
- Novedades en torno a las pinturas de Mombello
- Las pinturas de Mombello, en Madrid


BIBLIOGRAFÍA


Damnatio Memoriæ. A arquitectura dos marqueses de Castelo Rodrigo. Paulo Varela Gomes, in ARTE Y DIPLOMACIA de la Monarquía Hispánica en el siglo XVII, dirigido por José Luis Colomer. CEEH, 2003. 


El Real Sitio de La Florida y La Moncloa. Evolución histórica y artística de un lugar madrileño. Mª Teresa Fernández Talaya. Fundación Cajamadrid, Madrid, 1999