jueves, 3 de mayo de 2012

Um Real Madrid que fala português

JOSÉ MOURINHO




El actual técnico portugués del Real Madrid nació en Setúbal el 26 de enero de 1963. Criado en un ambiente de tradición futbolística por parte de padre y de abuelo y académica por parte de madre, José Mourinho se licenció en Educación Física con la especialidad de Metodología en deportes en el Instituto Superior de Educación física, actual Facultad de Motricidad Humana de la Universidad Técnica de Lisboa. Completó su formación en el curso de la UEFA para Dirección Técnica de fútbol.

Su palmarés de trofeos nacionales, internacionales e individuales es inacabable. El Oporto, el Chelsea, el Inter de Milán y el Real Madrid le deben muchos de sus grandes éxitos.

Fichado por el Real Madrid el 22 de mayo de 2010, el Real Madrid se mantuvo imbatido durante 19 partidos hasta que llegó el famoso 5-0 del Barcelona. Rompió también la racha de siete años sin superar los octavos de final en la Champions League.

El 20 de abril de 2011, el Real Madrid ganó la Copa del Rey derrotando al Barcelona por 1-0, gol marcado por Cristiano Ronaldo.




Ayer, 2 de mayo de 2012, el Real Madrid se proclamó campeón de Liga, tras una sequía de cuatro años de títulos ligueros, al derrotar al Athletic de Bilbao por 3-0 con tantos de Higuaín, Özil y Cristiano, en la "catedral" de San Mamés.

CRISTIANO RONALDO



 
Aunque en mi familia nacimos con el carné del Madrid en la boca (no en vano mi abuelo fue socio fundador), no entiendo nada de fútbol, ni de pichichis, ni de puntos, ni de ligas. Pero cuando ves lanzar un cañonazo desde una gran distancia con la trayectoria parabólica precisa para librar obstáculos y llegar a un ángulo de la portería donde ningún portero puede evitar que entre el balón, es que aquí pasa algo. Pero si además, poco después puede repetir la hazaña (como ocurrió contra el Atlético de Madrid), es que estamos ante uno de los grandes del fútbol.

Cristiano gana, para colmo, en las distancias cortas. Aunque se vista de Gucci de pies a cabeza o lleve ferraris, sigue pareciendo el muchacho de barrio que es. Hará bien en no olvidar el sencillo pueblo pesquero de la isla de Madeira que lo vio crecer para poder asimilar mejor lo que es ahora, para no perder la perspectiva.



La foto superior es de hace poco tiempo cuando se lo encontró un familiar mio en una gasolinera de Pozuelo. A su lado posaba mi ahijado de siete años con una cara de felicidad que no tenía precio.

MÁS PORTUGUESES Y BRASILEÑOS

La lista actual de jugadores lusófonos se completa con los portugueses Fabio Coentrão, Ricardo Carvalho, el nacionalizado Képler Laveiran "Pepe", y los brasileños Kaká y Marcelo.



La entrada de los portugueses en el Real Madrid comenzó en la temporada del 96-97 con Carlos Secretario, más tarde con Luis Figo, el entrenador Carlos Queiroz y con los brasileños Roberto Carlos, Ronaldo, Robinho, Baptista, Cicinho y Emerson.

Fuente: Real Madrid

viernes, 20 de abril de 2012

José Almada Negreiros. Su obra escultórica madrileña encontrada en Lisboa (y III).

INTRODUCCIÓN

El final de esta historia no es tan feliz como uno quisiera. Nos consuela el pensar qué hubiera sido de los restos de aquellos ocho bajo-relieves de Almada Negreiros en los sótanos del cine San Carlos de Madrid de no haber sido rescatados por Ernesto de Sousa en los años setenta, con la colaboración de Isabel Alves. Seguramente habrían acadabo en un vertedero de escombros. El mismo destino hubieran tenido los cuatro paneles menos documentados que decoraban, aunque ya mimetizados con el blanco de la pared, el vestíbulo de dicho cine al reconvertirse en la popular macro-discoteca actual. La primera pérdida de la obra escultórica de Almada en Madrid quedaba, de esta manera, resuelta.


Ernesto en el sótano del cine San Carlos con los paneles exteriores.
Fuente: CEMES

Pero repasemos los hechos de esta peculiar historia. Ernesto de Sousa vio la oportunidad de trasladar de España a Portugal una obra de arte española, aunque de autoría portuguesa, sin demasiados impedimentos. Contó incluso con el beneplácito de un propietario poco interesado en arte moderno.

Por aquella época de gobierno autocrático, el Ministerio de Cultura portugués no se habría interesado en tal adquisición, pero Ernesto pensó en la prestigiosa Fundación Calouste Gulbenkian como un comprador seguro. Su magnífica colección de arte de vanguardias se vería así ampliada junto al colosal panel de Almada que ya poseía. 


Panel Começar de Almada Negreiros en la entrada de la Fundación
 Gulbenkian. Su última gran obra, resumen de su teoría numerológica.
                           Lisboa, 1968. Fuente: Gulbenkian

Detalle del panel Começar, grabado en piedra caliza y pintado.
12,87x2,31 m. Fundación Gulbenkian. Lisboa, 1968. Fuente: Gulbenkian

Además, y ya de paso, cumpliría un intimo deseo muy arraigado entre una amplia generación de intelectuales portugueses de ganar una batalla a "los castellanos", como él mismo confesaba en su libro Re-Começar Almada em Madrid.

El gran error de Ernesto estuvo en la financiación de la compra y de la compleja operación técnica de desmontaje y traslado desde Madrid. Para la compra contó con el marchante Manuel de Brito, hombre de negocios hecho a sí mismo y el desmontaje y traslado lo financió él mismo. Pactaron repartirse estos últimos gastos una vez fuesen restauradas las obras  y vendidas a la Fundación.

El pacto entre ellos no fue cumplido en casi ninguno de sus términos y, como era previsible, según salieron los tres primeros paneles del Instituto de restauración (el díptico Jazz y el Gato Félix) fueron directamente a la colección particular de Manuel de Brito, su último propietario legal.

SITUACIÓN ACTUAL DE LOS DOCE PANELES DEL CINE SAN CARLOS

En el anterior capítulo dedicado a Almada en Madrid, adelantábamos cómo una tesis sobre museología nos condujo al recién inaugurado Centro de Arte Manuel de Brito, donde figuraban en sus fondos tres de los paneles. Con este dato y con la inestimable colaboración de Isabel Alves quien, a través de sus correos, me proporciona la información del lugar y contacto del responsable que custodia el resto de los paneles, me dirijo a Lisboa con la oportuna cita previa. Se resuelve así la que parecía segunda pérdida de la obra escultórica de Almada en Madrid.

LOS CUATRO PANELES DEL VESTÍBULO:

1º. Díptico Jazz. 1929. 130x240 cm.
Fue expuesto al público en 1994, una vez restaurado, en la reinauguración del Museu do Chiado, en Lisboa.

Panel Jazz. Situado en el hall del cine. Dedicado al género musical. Fuente: CEMES.

En su desmontaje resultó dañado y, a la espera de ser nuevamente restaurado,  pasó a los fondos del Centro de Arte Manuel de Brito (CAMB) inaugurado en 2006 en Algés, donde figura como obra protocolizada.


Instalación del panel Jazz en el Museu do Chiado. 1994. Fuente: MNAC

Me dirigí a dicho Centro y, al no estar expuesto, pedí autorización para verlo y fotografiarlo. La respuesta que obtuve fue de lo más disuasoria: Hay que acreditarse como investigador, aportar certificado de la institución que apoya la investigación, exponer motivos, etc, etc, y esperar a que la propiedad dé su autorización. Desistí.

2º. El Gato Félix. 1929. 120,20x60,20 cm.
Estuvo igualmente expuesto en el Museu do Chiado y actualmente en el CAMB, donde pude fotografiarlo. Figura como obra protocolizada.



3º. Díptico Personaje de la Comedia dell'Arte. 1929. 120x240 cm.
Figura como obra protocolizada del CAMB pero en realidad está en el Instituto dos Museos e da Consevação, antiguo Instituto José de Figueiredo, de donde nunca salió.
Allí fui atendido muy cordialmente por la Responsable del Departamento de Conservación y Restauración. Me guió entre las mesas donde se recomponía y sacaba lustre a todo tipo de obras de arte hasta que llegamos al lugar donde estaba la mitad de este poco conocido díptico en pleno proceso de restauración.  


Fuente: Instituto dos Museos e da Coservação

La labor de ir recuperando la policromía original que estuvo cubierta por varias capas de pintura blanca lleva un ritmo de 1 cm2 por mes.


Fuente: Instituto dos Museos e da Coservação

En esta fotografía ampliada, obtenida de la página web del Instituto, podemos intuir las piernas del personaje Arlequín. Lógicamente no se me permitió fotografiar.

4º. Marineros.
Es el último de los cuatro paneles poco documentados del vestíbulo del cine San Carlos.
Como el anterior, está en el Instituto de Restauración y es de gran belleza. Sólo existe la reproducción del libro de Ernesto de Sousa Re-Começar Almada em Madrid.

LOS OCHO PANELES DE LA FACHADA:



Nunca salieron del antiguo Instituto José de Figueiredo, continúan sin restaurar. El estado de la mayoría de ellos se reduce a trozos menores de 10 cm de diámetro. El proceso de restauración es, como ya vimos, muy lento y costoso para los tiempos que corren.

EPÍLOGO

También hay alguna buena noticia dentro de este panorama general algo desolador. A pesar de las dificultades financieras que arrastra este proceso, los herederos de Manuel de Brito pretenden iniciar la restauración de los ocho paneles de la fachada una vez esté concluida la de los paneles interiores.

Uno de los paneles exteriores mejor conservados y quizás el más poético, es tema de tesis doctoral en curso. El doctorando es otro apasionado de Almada y en sus manos está, a muy buen recaudo, parte del futuro de este magnífico y atribulado conjunto escultórico pensado para Madrid.

Começar, Re-Começar, nacer otra vez, es la idea, la fuerza permanente que se desprende de la obra de José de Almada Negreiros, como hemos ido viendo a lo largo de estos tres artículos dedicados a él. No pierdo la esperanza de ver algún día fieles reproducciones de estos bellos bajo-relieves expuestos en Madrid. Técnicamente es posible y sencillo, sólo hace falta voluntad de las partes y un buen patrocinio. No pienso claudicar facilmente.

Fuente: CEMES


ARTÍCULOS RELACIONADOS:


Nota:
Estando a la espera de recibir de Lisboa las fotografías de los paneles Personaje de la Comedia dell'Arte y Marineros, he preferido publicar el artículo sin ellas e incorporarlas al mismo cuando lleguen.

Agradecimientos:
A Isabel Alves, último testigo de la recuperación de esta obra en Madrid. Por su entusiasmo, su ayuda para poder tirar del hilo y su amabilidad al recibirme en el Museu Coleção Berardo del Centro Cultural de Belem.
A Michèle Portela, conservadora-restauradora del Instituto dos Museos y da Conservação. Por la pasión que mostró y que compartimos por la obra de Almada y por permitir que un bloguero de Madrid metiera las narices hasta el fondo de este asunto.

martes, 10 de abril de 2012

Leonor de Mascarenhas. Aya de Felipe II y promotora conventual


Retrato de Dª Leonor de Mascarenhas.
Foto: Cuaderno de Sofonisba.

El séquito de la emperatriz Isabel de Portugal estaba compuesto por leales damas y caballeros de la corte portuguesa. Entre las damas más conocidas estaban Leonor de Castro, que se casaría con Francisco de Borja, duque de Gandía y posterior San Francisco de Borja, Isabel Freire, amor platónico del poeta Garcilaso de la Vega desde antes de su llegada a España y Beatriz de Melo. Entre los caballeros estaban Fadrique de Portugal, Gregorio Rodrigues de Mesa, Ruy Teles de Meneses y su nieto, el pequeño Ruy Gomes da Silva, futuro príncipe de Éboli.

Pero hubo una noble dama de la corte que merece especial atención: Leonor de Mascarenhas, aya de los hijos del matrimonio imperial y auténtica promotora inmobiliaria de la arquitectura religiosa madrileña y alcalaína del renacimiento, como veremos a continuación.

APUNTE BIOGRÁFICO 

Nacida en 1503, fue persona de confianza de la Casa Real española, encargándose a partir de 1527 del cuidado del recién nacido príncipe Felipe, un año más tarde de su hermana María y a partir de 1535 de Juana. Aunque el príncipe tuvo varios tutores como Juan Martínez Silíceo, Cristóbal Calvete de Estrella, Honorato Juan, Juan Ginés de Sepúlveda y Juan de Zúñiga, profesores de latín y griego, matemáticas y arquitectura, geografía e historia, fueron sin embargo, su propia madre y Leonor de Mascarenhas las que, con mayor humanidad, se encargaron desde su más tierna infancia de enseñarle portugués como lengua materna y las costumbres propias de su edad.

Tras la muerte de la emperatriz, Leonor de Mascarenhas continuó sirviendo en la corte con el afecto de todos sus componentes. Cuidó de la infantas María y Juana hasta que casaron con el emperador Maximiliano II de Austria y con el príncipe Juan Manuel de Portugal, respectivamente.

Con el nacimiento de Don Carlos en 1545, fruto del primer matrimonio del entonces príncipe Felipe con su prima María Manuela de Portugal, nuevamente se hace cargo de su cuidado Leonor de Mascarenhas y su tía Juana de Austria, ya viuda, en Alcalá de Henares y en Toro hasta la edad de nueve años del príncipe.

Según fue perdiendo responsabilidades en la Casa Real y su figura se va volviendo menos relevante, es mayor su actividad promotora contándose hasta cuatro edificios religiosos entre Madrid y Alcalá de Henares los patrocinados por ella. Dos de ellos fueron destinados a la Compañía de Jesús dada su amistad con San Ignacio de Loyola, al que conoció en la Universidad de Salamanca en 1527 y en la corte de Valladolid en 1535. Murió en 1584 en el mismo convento donde ingresó y patrocinó en Madrid.

CONVENTO DE SANTA MARÍA DE LOS ÁNGELES



Convento de Sta. Mª. de los Ángeles,
marcado con el nº XLI en el plano de Texeira.


Fue fundado en 1564 por Leonor de Mascarenhas, sobre un solar de su propiedad situado en la calle de los Ángeles, contiguo al Monasterio de Santo Domingo el Real. Doña Leonor quiso que la comunidad fuera de religiosas franciscanas, y para tal efecto, trajo a nueve religiosas del convento de Santa María de Jesús de Ávila.
El convento era de patronato real, puesto que tras la muerte de doña Leonor en 1584 legó el patronato al rey y a sus descendientes.

Desde el punto de vista de su arquitectura, se trataba de un edificio poco notable y de reducidas dimensiones. De su iglesia, terminada en 1586, destacaba la portada, en donde se podía ver una estatua de la Virgen con el Niño en brazos coronada por dos ángeles, obra de Juan Revenga. En su interior resultaba interesante el altar mayor, el cual constaba de tres cuerpos con columnas corintias, así como algunas pinturas de Francisco Ricci, que representaban a la Santísima Trinidad, Santa Lucía y San Lucas. Allí estuvo hospedada Santa Teresa de Jesús.

El convento fue demolido tras la desamortización en 1838, construyéndose en su lugar un edificio de viviendas.
 

ANTERIOR IGLESIA A LA COLEGIATA DE SAN ISIDRO

La Colegiata de San Isidro se edificó entre 1622 y 1664 con el patrocinio de la emperatriz María de Austria, hermana de Felipe II, con la gran fortuna que dejó al morir a los jesuitas.

Antes del actual templo, hubo en este mismo lugar, una pequeña iglesia jesuítica dedicada a los santos Pedro y Pablo. Fue construida por el jesuita Bartolomé Bustamante, el arquitecto del Hospital Tavera de Toledo, sobre un solar propiedad de doña Leonor Mascarenhas que costeó la edificación, a la que también ayudaron los monarcas, la princesa doña Juana  y otras personas de la Corte. El templo se inauguró el 25 de enero de 1567 y a la primera misa asistieron el rey  Felipe II, acompañado de su esposa Isabel de Valois, su hermanastro  don Juan de Austria y el príncipe Carlos.

CONVENTO DE LAS CARMELITAS DESCALZAS DE LA CONCEPCIÓN. ALCALÁ DE HENARES.



El convento de las Carmelitas Descalzas de La Concepción era el antiguo palacio del marqués de Lanzarote y fue fundado en 1563 por Sor María de Jesús Yepes en colaboración con Santa Teresa de Jesús, bajo el patronazgo de Leonor de Mascarenhas.



La portada, el claustro y la excepcional escalera son obra de Alonso de Covarrubias. Santa Teresa de Jesús fue priora de la comunidad durante tres meses en 1567 , en una de la muchas visitas que hizo al convento.  En tres ocasiones fue priora del convento Sor Luisa de Belén, hermana de Miguel de Cervantes.




COLEGIO MÁXIMO DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS




Colegio fundado en 1546 por Francisco de Villanueva y costeado por Leonor de Mascarenhas y las infantas María y Juana de Austria. La fachada actual es de Melchor de Bueras, de finales del siglo XVIII. Lo más destacable es la escalinata imperial de Ventura Rodríguez del siglo XVIII. Actualmente es la sede de la Facultad de Derecho.





Bibliografía


Reinas de España. Las Austrias. Siglos XV-XVII. María José Rubio. Ed. La Esfera de los libros. 2010.

Agradecimientos: blog Manuelblas.Madrid, blog de Paloma Torrijos, Historia y Genealogía y al Centro Virtual Cervantes

jueves, 29 de marzo de 2012

Duarte Pinto Coelho


El gran decorador y esteta, muchos dicen que el mejor, fue uno de los animadores culturales más activos de la segunda mitad del siglo XX en España. Aportó imaginación, fantasía, glamour y estilo a una España demasiado triste y gris.

Nació en Cascais, Portugal, en 1923. A los 18 años decidió trasladarse a París, donde se formó durante cinco años como decorador en esa efervescente ciudad de final de la Segunda Guerra mundial. Allí entablaría amistad con Coco Chanel, Elsa Schaparelli, Salvador Dalí, Wallis Simpson duquesa de Windsor o los barones de Rothschild.

Llegó en los años cincuenta a nuestro país donde no había cultura del interiorismo y echó raíces en Madrid y Trujillo. En Madrid compró parte del Palacio de Pinohermoso en Don Pedro 8 junto al Palacio del marqués de Villafranca y en Trujillo el palacio y antiguo convento Chaves-Mendoza, del siglo XVII.


Sobre la entrada, su casa en la planta principal del Palacio de Pinohermoso.

Duarte Pinto Coelho recibió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil en 1989 y la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes en 2002. Murió en su casa de Trujillo en 2010 a los 87 años de edad habiendo dispuesto que todos sus bienes se vendieran y que sus beneficios fueran a parar al matrimonio que le cuidó durante décadas y a otros fines benéficos. 

El inmueble de Madrid y el de Trujillo fueron puestos a la venta y las colecciones de gran valor artístico fueron subastadas con gran éxito en 800 lotes en la sede de Christie's en Londres el 20 y 21 de julio del 2011.




Un mes antes la casa de subastas abrió al público la exposición de dichas colecciones exibiéndolas en el mismo lugar que su propietario había dispuesto para ellas, hecho pionero en España. La sensación que producía la visita era doblemente impresionante.  Por un lado la propia belleza de una casa palaciega llena de obras de arte de un gusto extraordinario y por otro la extraña sensación de estar metiendo las narices en los rincones y objetos más personales de una casa vivida hasta hace pocos días por su propietario. 



Un Antonio López fue la pieza más cara de la subasta. Entre las numerosas obras de arte había varios BIC inexportables como un pequeño Velázquez y algunas alfombras  adquiridas por el Estado español o el órgano barroco que vemos al fondo de la sala que fue adquirido en venta privada por un particular. Cuando él lo compró en 1961 lo celebró con un concierto en su casa a cargo de Ramón González de Amezúa con asistencia de Dalí y del entonces príncipe Juan Carlos



Pero volvamos a esos oscuros años cincuenta animados por la actividad del decorador en Madrid. Era el perfecto anfitrión. Sus fiestas, cuidadas al detalle, eran el centro de la alta sociedad del momento y por ellas pasaron Truman Capote, María Callas, Henry Kissinger, Ava Gardner, Luis Miguel Dominguín, Lola Flores, Manolo Caracol, Amália Rodrigues ... respirándose alegría y libertad en sus casas.



Con su premisa profesional de que la mayor preocupación debe ser la creación de comodidad y confort tenía un gusto ecléctico, nada purista. Mezclaba sin prejuicios estilos, tradición y modernidad consiguiendo siempre un ambiente refinado, barroco y teatral. No se dejó tentar por el minimalismo, al que consideraba muy incómodo. 

Trajo a España un cierto estilo de vida que conoció en los cosmopolitas ambientes parisinos reflejándose en su lema de que una casa debería, al final, parecer como si el mismo decorador nunca la hubiera pisado. 


Recepción en la Embajada de España en Londres, decorada por él.

La lista de clientes de Duarte Pinto Coelho era interminable y mundial, desde la India a Estados Unidos. Además de las obras realizadas en España para su selecta clientela particular, vamos a ver algunos trabajos representativos de interiorismo que realizó para tres importantes edificios madrileños:

ESCUELA SUPERIOR DE CANTO. (Palacio Bauer).



Tras un largo periodo de abandono, en 1972 el Palacio Bauer es declarado BIC. Al año siguiente se inician las obras de acondicionamiento para  Escuela Superior de Canto bajo la dirección del arquitecto José Manuel González Valcárcel con la colaboración de Duarte Pinto Coelho en la decoración de interiores. El antiguo salón de baile es transformado en teatro. 

 PALACIO DEL PARDO.



En 1981 se emprenden las obras de restauración y acondicionamiento del Palacio del Pardo para residencia de Jefes de Estado extranjeros dirigidas por los arquitectos Manuel del Rio Martínez y Juan Hernández Ferrero. La restauración del patio de los Austrias se acometió en 1987 con la misma dirección facultativa y la colaboración de Duarte Pinto Coelho en el interiorismo. Dio un mejor aprovechamiento al patio y lo realzó con la magnífica colección de tapices.


TEATRO REAL.


Foyer del Teatro Real con las columnas revestidas de madera de cedro del Líbano

Si hay un edificio madrileño con una vida azarosa, ese es el Teatro Real. Dicen los expertos que su buena acústica se debe en parte al terreno arenoso sobre el que se asienta, pero esa es a la vez la razón de haber sufrido tantas reformas, amenazas de ruina y cierres prolongados. 

La construcción en 1925 del Metro en el subsuelo de teatro y la explosión de un polvorín abandonado después de la Guerra civil han sido sin duda otros motivos para encontrarnos con la larga lista de cinco reformas a lo largo de su vida.

En la penúltima de ellas realizada en 1966, tras varias décadas cerrado, nos encontramos nuevamente con el arquitecto José Manuel González Valcárcel que reconvierte el teatro en Sala de conciertos.

Con los triples fastos programados para 1992 en Sevilla, Barcelona y Madrid, se cae en la cuenta de que nuestra ciudad no tiene una sala de ópera a la altura de una capitalidad cultural europea y en 1988 se inicia  la quinta y esperemos que última reforma del Teatro Real para reconversión en teatro de ópera.

Nuevamente se hace cargo del proyecto José Manuel González Valcárcel al que incorpora a su hijo Jaime. Las obras, de gran envergadura, durarían casi diez años con graves problemas presupuestarios. Madrid tuvo que apañarse con el Teatro de la Zarzuela, como ya venia haciéndolo antes, para su programación operística durante los actos culturales de 1992.

De 1993 a 1995 se hace cargo de la obra Francisco Rodríguez Partearroyo, no sin antes asistir en directo a la muerte de su antecesor por un infarto en 1992. Poco antes de finalizar las obras asiste también a la caída de la histórica lámpara central de araña sobre el patio de butacas. Este no sería el último acto del fantasma de la ópera que allí debe de habitar.

Partearroyo resolvió finalmente todos los complejos aspectos técnicos pendientes en la reforma pero no así los estéticos que fueron muy contestados. Introdujo una visión demasiado alejada de la concepción neoclásica del edificio. El juego de colores osados y materiales que proponía chocó frontalmente con una mentalidad madrileña más conservadora en lo estético y tradicionalmente poco amiga de innovaciones arriesgadas.


Salón Arrieta. Teatro Real

Se encargó a Duarte Pinto Coelho reconducir la delicada situación: Reutiliza mobiliario clásico de Patrimonio Nacional, entela paredes con ricos tejidos, encarga alfombras a la Real fábrica, recrea en definitiva lo que la gente quería ver en un teatro de ópera. Dicen que salvó el Teatro Real. 


Salón Felipe V. Teatro Real.


Este domingo pude comprobarlo. Nos ofrecieron dos entradas para la desconocida I due Figaro dirigida por Ricardo Mutti y no lo dudé un instante. No iba por allí desde el cierre de 1988, excepto a una reciente visita guiada. A pesar de la nostalgia que aún tenía por sus espacios de la época de los conciertos, lo que vi fuera de la sala no me defraudó nada y estaba a la magnífica altura de lo que escuché dentro.


Rotonda de Carlos III
Fuente de fotos: Nuevo Estilo.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Rui Gomes da Silva, príncipe de Éboli.


Rui Gomes da Silva, príncipe de Éboli
y de Mélito, I duque de Pastrana .

Rui Gomes da Silva, más conocido como Ruy Gómez de Silva, (1516, Chamusca, Portugal - 1573, Madrid) fue paje de Felipe II durante la juventud del príncipe y llegó a ser su intimo y leal amigo y más fiel consejero durante gran parte de su reinado, por encima incluso del duque de Alba.

En 1526, con la edad de diez años, se trasladó como menino de Isabel de Portugal desde la corte lisboeta a Castilla con el séquito que acompañaba a la emperatriz, a cuyo servicio estaba como mayordomo su abuelo Rui Teles de Meneses. De familia noble, sus padres Francisco da Silva y Maria de Meneses e Noronha eran señores de Ulme y de Chamusca. 

Un año después nació el heredero y, a pesar de la diferencia de once años de edad, el menino de la emperatriz fue nombrado paje del príncipe tras la muerte de esta, naciendo así una profunda amistad. Cuando Felipe tuvo Casa propia en 1548, Rui es nombrado uno de los cinco gentilhombres de cámara del príncipe, iniciando así su carrera política.

Fue un inmejorable consejero y cómplice del príncipe en los momentos difíciles como el ocasionado por sus dos desdichados y primeros matrimonios de estado, primero con su poco agraciada prima hermana María Manuela de Portugal y después con su tía segunda María Tudor, al no contar con la misma suerte que tuvo su padre, el emperador. 

Al llegar el momento de casar a Rui con una dama de la nobleza castellana, Felipe se decantó por Ana de Mendoza y La Cerda, hija de los príncipes de Mélito, virreyes del Perú, de la poderosa familia de los Mendoza. Ana contaba con 12 años de edad, lo que no fue inconveniente para que se llevara a cabo el matrimonio en 1553. Al ser muy joven, permaneció cuatro años en casa de sus padres hasta la consumación del matrimonio. Tuvieron diez hijos en total.


Ana de Mendoza y La Cerda, princesa de Éboli.
Retrato de Alonso Sanchez Coello.

Convertido Felipe en rey, la confianza y los honores fueron aumentando nombrándole Sumiller de Corps, lo que aseguraba una mayor cercanía al rey, consejero de Estado y Guerra, intendente de Hacienda, contador y primer mayordomo del príncipe Carlos.

En 1557 España derrotó a Francia en la batalla de San Quintin. No se buscó la posterior humillación sino una reconciliación formalizada con el matrimonio de Felipe II con Isabel de Valois, la perla más hermosa de Europa.

Rui Gomes da Silva fue el hombre capaz de conseguir los recursos humanos y materiales necesarios para detener el desafio de Francia en la batalla de San Quintín como también  lo fue de organizar la Liga cristiana triunfante en la batalla de Lepanto contra los turcos.


Batalla de Lepanto. Museo histórico naval de Venecia

Para salvar el rígido protocolo de la corte y así poder tener el rey a su íntimo amigo junto a él con la más alta dignidad nobiliaria le concede en 1559 el título de príncipe de Éboli, villa napolitana cerca de Salerno.

El palacio Éboli en Madrid estuvo situado entre las calles de Bailén y Factor, por detrás del palacio de Abrantes de la Calle Mayor, muy cerca del real Alcázar.


El palacio de Éboli en el plano de Texeira.
 
La casa fué derribada hacia 1905 para ensanchar la calle Bailén. En su lugar hay unos jardines con el busto de Larra.


Situación del palacio de Éboli. Foto: Visitando Madrid 2009 vs 2012.

A este título unió el ducado de Pastrana, con Grandeza, donde fundó su mayorazgo y casa y las posesiones paternas de Chamusca y Ulme en Portugal. La villa ducal de Pastrana vivió entonces una época de esplendor con una floreciente industria textil, fundó con su esposa la Iglesia colegial (donde ambos están enterrados) y favoreció la fundación de los dos conventos carmelitanos por iniciativa de Santa Teresa de Jesús.


Santa Teresa de Jesús da el hábito a Juan Narduch y Mariano
 Azzaro. Óleo sobre lienzo. Museo Franciscano. Pastrana.
   

Los príncipes de Éboli. Detalle del cuadro anterior.

Realizó allí una profunda transformación urbanística con la construcción de un barrio de traza renacentista destinado a la industria creada. Su visión de la dignidad nobiliaria estaba más cerca de la dinámica de lugares comerciantes como Portugal, las repúblicas italianas y los paises del norte de Europa que del ideal nobiliario de apariencia y rentista que se impondrá en el siglo XVII en la España de Lerma.
Profesión de los primeros descalzos de Pastrana.
Óleo sobre lienzo. Museo Franciscano. Pastrana.


Los príncipes de Éboli. Detalle del cuadro anterior.

La influencia de Rui Gomes da Silva en la corte era tan fuerte que le llamaban Rey Gómez y se hablaba de un partido ebolista o pacifista, sustentado por los Mendoza, en disputa por el favor real con el partido albista o belicista, encabezado por Fernando Álvarez de Toledo, duque de Alba.

Eran facciones rivales en la corte de Felipe II con distintas concepciones sobre la resolución de los conflictos. Rui preferia la via del compromiso, la mesura y el pacto diplomático en la crisis de los Paises Bajos, características muy portuguesas, mientras que Alba confiaba más en la fuerza y la represión, opción política que fracasó posteriormente.

Tras la repentina muerte del príncipe de Éboli en Madrid en 1573, el partido ebolista siguió encabezado por Antonio Pérez, secretario del Rey y vecino de la propia princesa. Se inicia entonces una época oscura de conspiraciones que pertenece a otro capítulo diferente de la historia.



Placa situada en la fachada posterior del Palacio de Abrantes en la Calle de la Almudena

El ayuntamiento de Madrid dedica una placa al lugar donde estuvieron las casas de la princesa de Éboli. ¿Y las del príncipe?.

El título de Éboli se asocia siempre a la figura de su princesa. El caracter vehemente y caprichoso de ella y sus intrigas palaciegas en la corte de Felipe II la llevaron finalmente a ser condenada y morir recluida en su palacio de Pastrana. Se creó un fascinante personaje de leyenda que dejó en el olvido al príncipe de Éboli, el mejor amigo que tuvo el rey prudente.



                                                

martes, 13 de marzo de 2012

Carminho



Carminho ha pasado nuevamente por Madrid dejándonos parte del mistério que llevan su mirada y su voz en su último disco, Alma. Carmo Rebelo de Andrade, Carminho, una de las principales voces que encarna la nueva savia del fado, ha publicado el 5 de marzo su segundo album simultaneamente en Portugal, España, Finlandia y Suecia.

Carminho nació en Lisboa hace 27 años marcada por el fado, con una madre fadista, Teresa Siqueira y la música de Amália Rodrigues como banda sonora de su infancia. Tenía 12 años la primera vez que pisó el escenario del Coliseo de Lisboa y 24 cuando publicó su primer disco, Fado, en el verano de 2009.


Foto: carminho.net

En españa ha sido descubierta recientemente por el gran público gracias a su colaboración con Pablo Alborán con el que interpreta Perdóname (2011), número uno en las listas de éxitos. El pasado diciembre cantó con él en un abarrotado Palacio de los deportes de Madrid. A pesar de su corta carrera, Carminho ganó proyección internacional gracias a la colaboración con el director de cine Carlos Saura en su película Fados (2007), distribuida en todo el mundo.


Poster de la película Fados. Dirigida por Carlos Saura.

Su nuevo trabajo Alma continúa con ese estilo profundo y desgarrador para una cantante tan joven que nos ha conquistado. Un disco que suena a fados, guitarra portuguesa, baladas minimalistas y aires de Brasil.

Carminho pertenece a una nueva generación de cantantes, como Mariza o Ana Moura, que han dado nuevo brillo al fado, el género musical por excelencia de Portugal declarado el pasado noviembre por la Unesco Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. 





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Agradecimientos por su colaboración al blog amigo De Lisboa a Barcelona y viceversa