lunes, 20 de febrero de 2012

José Almada Negreiros. Su obra escultórica madrileña dos veces perdida (II).

Dedicado a Ernesto de Sousa (1921-1988), artista multidisciplinario, pionero de las vanguardias de los años 40 a los 70. Creador del cineclubismo, fotógrafo, director de cine, fundador del "Novo Cinema" portugués, dos premios en el Festival de Cannes por "Dom Roberto", experimentalista en multimedia, crítico de arte y especialista en Almada Negreiros.


Ernesto de Sousa. 1977. Fuente: CEMES

Retomamos la búsqueda de la obra escultórica madrileña de Almada Negreiros donde la habíamos dejado. Una aciaga reforma del cine San Carlos después de la guerra, sustituyó los añorados paneles de la fachada por placas de mármol. Pero unos años antes...

Lisboa, 1935. Un niño de 14 años juega a hacer su museo imaginário recortando todas las reproducciones de imágenes que caen en sus manos.



Claro-oscuro. Retrato de Novais Teixeira
y su familia. Almada Negreiros.

De la revista Ilustração le llama la atención las reproducciones de una entrevista concedida al periodista exiliado en Madrid Novais Teixeira, el 16-12-1929. En el artículo se reproducían los paneles de la fachada del cine San Carlos de Madrid. Normalmente sólo le interesaba recortar las fotos, pero como esta vez tenía dos ejemplares de la revista, hizo un montaje con imágenes y texto, lo que fue decisivo, como veremos más adelante.

El niño es Ernesto de Sousa y este primer encuentro casual con la obra de Almada marcará parte de su vida profesional.


Ernesto de Sousa y José Almada Negreiros. Fuente: CEMES.

En diferentes encuentros con Almada a lo largo de su carrera  organiza múltiples eventos artísticos con él. También esbozan una idea cinematográfica que culminaría con la producción de una película de carácter independiente y costeada con la aportación de críticos, aficionados al cine y artistas plásticos portugueses. 

Pintores y escultores de las más diversas tendencias dieron una obra, cuya venta en subasta, financió la película multimédia de título: Almada, Um nome de Guerra.


Cartel de la película "Almada. Un nombre de guerra". Fuente: CEMES.

Comenzó a ser producida en 1969 y se estrenó en 1983 en la Fundación Juan March, en Madrid. Posteriormente fue presentado en la Fundación Miró, en Barcelona y el 11-09-1984 en la Fundação Calouste Gulbenkian. De ella dijo Ernesto:
Esta película será esencialmente reflexiva, sin subsidios oficiales ni paraoficiales, será el resultado de aquellos que aman a Almada, reconociendo en él, más allá de sus gustos personales, el mérito incuestionable de una personalidad y de una obra que marcan un tiempo y un destino en el panorama de la cultura portuguesa. Almada es una inmensa materia de estudio, hay en él un fondo de ideas de raiz profundamente modernas.
En junio de 1970 muere a los 77 años de edad José Sobral de Almada Negreiros.




Expresivas imágenes de Almada poco tiempo antes de su muerte
en plena actividad creativa para la Fundación Gulbenkian.
 Fuente: CEMES.


Ernesto decide inventariar la obra de Almada, para lo cual tiene que desplazarse varias veces a Madrid durante ese mismo verano de 1970.

En el Rastro consigue, en un lote de fotografías antiguas, alguna documentación y localiza los edificios que decoró Almada, aunque nada sobrevivió a la Guerra civil. Comprueba, como el propio Almada le había dicho, que los paneles de la fachada del cine San Carlos habían sido sustituidos por mármoles.

Regresa a Lisboa ansioso por volver a leer la entrevista que Novais Teixeira hizo a Almada con fecha de 1929 ¡que había recortado de niño! y descubre la palabra clave en la frase: os panneaux da fachada e do hall. Y del hall. ¡No había revisado esa parte del edificio!.

Vuelve a Madrid, esta vez acompañado por Isabel Alves (actual coordinadora de CEMES, Centro de Estudios Multidisciplinarios Ernesto de Sousa). Al llegar al cine San Carlos deciden actuar rápidamente, compran dos entradas en la taquilla y acceden al hall. Las paredes estaban empapeladas de carteles de películas. Palpando con la mano, Ernesto descubre un panel totalmente cubierto por carteles y pintado de blanco, luego los otros tres. El corazón se les salía del pecho por la emoción, cuenta Isabel Alves.

Hablando con el personal del cine consiguen bajar al sótano donde les dicen que hay algo. Allí estaban los restos de los ocho paneles de la fachada, uno de ellos totamente destruido.


Ernesto en el sótano del cine San Carlos con los paneles exteriores.
Fuente: CEMES

Entre la documentación que le había enseñado Almada, la encontrada en el Rastro con dos series de reproducciones, de antes y después de ser pintados los paneles, y la que le facilitó después el propietario del cine, sólo faltaba documentar los cuatro paneles del hall.


Programa-díptico para la inauguración del aparato sonoro
 delcine San Carlos diseñado por Almada con temas
 idénticos a los paneles producidos para la ocasión.

No existía documentación sobre estos últimos al haber sido acabados en fecha límite para la inauguración del nuevo aparato sonoro. Tras varias gestiones con el propietario, Ernesto consigue fotografiarlos.


Panel Jazz. Situado en el hall del cine. Dedicado al género musical.
 Fuente: CEMES.

El Gato Félix, otro de los paneles del hall
dedicado al género de la animación.

De regreso a Lisboa, Ernesto se encuentra con Manuel de Brito (1928-2005), conocido coleccionista y marchante de arte, a quien de buena fe, confía su hallazgo. Ambos están de acuerdo en que es necesario arriesgar todo para salvar lo que resta de los olvidados paneles y emprender una importante operación en defensa y recuperación del patrimonio portugués.

El Sr. Esquerro, propietario del cine, era un personaje muy curioso. Coleccionaba información de todos los modelos de aviones comerciales que iban saliendo y en los cuales viajaba. En julio de 1971 se entrevistan con él Ernesto, Manuel de Brito y un abogado para tratar de la compra de los doce paneles.

A pesar de las buenas expectativas, el propietario del cine se resiste a la oferta. Había recibido noticias recientes de Lisboa con la sensacional venta en subasta del Retrato de Fernando Pessoa de Almada en enero de 1970 por 1.300.000 escudos de la época. En un periódico español se afirmaba que las dos personalidades más importantes del Portugal contemporáneo eran Salazar y Almada. Y además, por una filtración de lo que estaba ocurriendo, había recibido ya otra oferta mejor de compra.

Se interrumpen las negociaciones hasta Septiembre de 1971. Ernesto vuelve solo a Madrid con una carta de Manuel de Brito conteniendo la última propuesta. En una comida donde se crea una gran empatía entre ellos, el Sr. Esquerro accede a la venta de los paneles, no sin antes pedirle a Ernesto que le aclarase una duda que lo martirizaba: ¿Cómo era posible que Picasso fuese, al mismo tiempo, una gloria nacional y un comunista?
Respuesta que suponemos supo darle y salir airoso del difícil trance.


Panel Persecución de inspiración futurista.
Situado el primero de izquierda a derecha en la fachada.
Fuente: CEMES.
Panel Saloon dedicado al western.
Situado el segundo de izquierda a derecha en la fachada.
Panel Variedades, inspirado en la película homónima del alemán
 E. A. Dupont (1925).Situado el tercero de izquierda
 a derecha en la fachada. Fuente: CEMES.

Panel Dancing. Situado el quinto de izquierda a derecha en la fachada.
Fuente: CEMES.


Panel Rapto, situado el sexto de izquierda a derecha en la fachada.

Panel Charlie Chaplin dedicado al cine mudo.
Situado el séptimo de izquierda a derecha en la fachada.
Fuente: CEMES.



Panel El beso en el sótano del cine San Carlos.
Situado el octavo de izquierda a derecha en la fachada.
Fuente: CEMES.


Nota: El cuarto panel, del que no hay reproducción, debe ser el que se encontró totalmente destruido. Observando la foto del conjunto de fachada, con un personaje en penumbra subiendo una escalera y persiguiendo a otro, se puede deducir que estaba dedicado al cine negro.


Panel no documentado situado el cuarto de izquierda a derecha en la fachada.


Finalmente los ocho paneles exteriores viajan a Lisboa en mayo de 1972 mientras que los cuatro del hall lo hacen en agosto del mismo año con la participación de Isabel Alves.

En enero de 1973 entran en el Instituto José de Figueiredo para ser restaurados, seis años después Ana Paula Abrantes emite un informe sobre el estado de la restauración. Quedan indebida, aunque legalmente, en propiedad del marchante Manuel de Brito.

Desde Pessoas en Madrid nos preguntamos dónde acabó la meritoria operación en defensa y recuperación del patrimonio portugués. Parece ser que en manos privadas.  

Instalación del panel Jazz (díptico) en el Museu do Chiado. Lisboa, 1994

Con motivo de la reinauguración del Museo Nacional de Arte Contemporáneo, Museu do Chiado en 1994, los paneles ya restaurados son expuestos por primera vez al público, no habiéndose podido encontrar el catálogo de la exposición ni publicación alguna y perdiéndose por segunda vez el rastro de tan fascinantes paneles.

Toda esta vivencia llena de luces y sombras es recogida en un libro de culto escrito por Ernesto de Sousa en 1983 titulado Re Começar Almada em Madrid.


Portada del libro Re Começar Almada em Madrid
con fragmento del panel Jazz. Fuente: CEMES


ARTÍCULOS RELACIONADOS:


Agradecimientos a:
Isabel Alves, por su valiosa información de primera mano.
CEMES. Centro de Estudios Multidisciplinarios Ernesto de Sousa.

BIBLIOGRAFÍA
Re Começar - Almada em Madrid. Ernesto de Sousa. Imprensa Nacional-Casa da Moeda, 1983
Almada Negreiros. Fotobiografías século XX. Dir. Joaquim Vieira. Círculo de Leitores, 2001

P.E. Después de cerrar este post, el amargo sabor de boca que nos quedó se ha vuelto dulce de repente, como si Almada quisiera Recomenzar de nuevo en Madrid.
Siguiéndole la pista por internet al marchante y coleccionista de arte Manuel de Brito, una tesis doctoral sobre museología nos ha llevado hasta el paradero actual de los añorados y, como habéis visto, fascinantes paneles: El Centro de Arte Manuel de Brito (CAMB).
¡Están localizados! ¡Y muy cerca de Lisboa!
Hay que hacer un viaje y tomar unas fotos, si es posible. Os lo contaré en breve.

sábado, 11 de febrero de 2012

José Almada Negreiros. Su obra escultórica madrileña dos veces perdida. (I).

 
Almada Negreiros es el ser impar en medio de la pintura y de la literatura portuguesa, sobre las que salta de trapecio en trapecio.
      


Autorretrato con paleta. José Almada Negreiros. 1926.


Almada Negreiros es el artista que resume la delicadeza, la inquietud y el dilettantismo de Lisboa. 
Ramón Gómez de la Serna.

EL PERSONAJE


Estas greguerías  preludian la gran dimensión de este artista, porque si el siglo XX dio un personaje carismático, polifacético y artista total en la vanguardia portuguesa, éste fue sin duda José Sobral de Almada Negreiros (1893-1970). Fue ensayista, poeta, novelista, bailarín, coreógrafo, periodista, conferenciante, dramaturgo, dibujante, pintor, diseñador, escultor... 


APUNTES BIOGRÁFICOS

Su inquietud intelectual le lleva, entre otras ideas visionarias, a desarrollar una particular tesis futurista y cósmica, según la cual, el número y la geometría son los elementos de comunicación del futuro, como en un "flash-back" al pasado que es necesario retomar.


Assim fala Geometría. Collage.
Almada Negreiros. Col. particular.

En 1915 colabora junto a Pessoa, Sá Carneiro y otros intelectuales en la mítica revista Orpheu cuyo contenido experimental y heterodoxo, con solo dos números de vida, provoca un rechazo visceral en los ámbitos más inmovilistas y conservadores del aburguesado panorama artístico de la época.


El nº 2 de Orpheu sobre la mesa de café del retrato de Pessoa.
Almada Negreiros. Casa fernando Pessoa.

Influido por Marinetti, escandaliza Lisboa en 1917 al presentarse vestido de guisa futurista con un mono en el Teatro de la República (hoy Teatro San Luis) leyendo su Ultimatum às Gerações Futuristas do Século XX para, acto seguido, actuar como bailarín al lado de Helena Castelo Melhor en el ballet de Ruy Coelho A Princesa dos Sapatos de Ferro.




En busca de nuevos horizontes viaja a París en 1919 donde sobrevive como bailarín de salón y obrero en una fábrica, durante sólo un año, mientras continúa pintando y escribiendo. Intima con el surrealista Max Jacob y conoce, entre otros, a Picasso y  a Brancusi.


Autorretrato en grupo en el Café A Brasileira. 1925

Vuelve a Lisboa y tras un largo periodo de incomprensión y falta de reconocimiento a su obra, decide nuevamente en 1927 salir a recorrer mundo con parada en el primer punto que encuentra: Madrid. Ciudad que le trata bien, que lo hace más Almada y, por lo tanto, más artista.

La agitación que trae la república le hace regresar a Lisboa en 1932 donde años después le esperaba, por fin, el reconocimiento definitivo.

PRODUCCIÓN MADRILEÑA

Apenas hubo llegado a Madrid, La Gaceta Literaria dirigida por Ernesto Giménez Caballero, a quien retrata, organiza una exposición de sus dibujos obteniendo grandes elogios del crítico Antonio Espina.

Dibujo de la etapa madrileña. 1928.

Comienza a participar en las tertulias artísticas, siendo más asiduo de la de los arquitectos del café Granja "El Henar" (donde se hace muy amigo de la mayoría de los arquitectos de la generación de 1925, Luis Lacasa y especialmente de García Mercadal) que de la literaria y artística del Pombo, si bien en esta última es acogido con los brazos abiertos por Ramón Gómez de la Serna, al que conoció en Lisboa dos años antes y al que le unirá una estrecha relación personal y profesional .

Tertulia de la Cripta del Pombo de Ramón Gómez de la Serna.


Conoce a Vázquez Díaz, Federico García Lorca, Regino Sainz de la Maza... tiene una actividad frenética; escribe tres obras teatrales de corte pirandelliano donde interactúan los actores con un público a veces estremecido por explosiones en el patio de butacas. García Lorca le comenta: te doy treinta años para que te entiendan. Como así fue. 



Colabora como ilustrador en Blanco y Negro, El Sol, ABC, Crónica, La Esfera, Revista de Occidente dirigida por José Ortega y Gasset, Mundo Gráfico, Arquitectura... sin dejar de pintar, exponer y escribir; integrándose plenamente y por derecho propio en los círculos artísticos e intelectuales de tan brillante época.



En un encuentro irrepetible entre portugueses y madrileños, trae a Madrid un trozo del corazón del Chiado al embarcar en avión a João Franco, camarero del café A Brasileira, para servir el café a la manera portuguesa, es decir, todo cortesía y sonrisas, según crónica de El Sol.

Café A Brasileira. Chiado. Lisboa.

OBRA ESCULTÓRICA. PRIMERA PÉRDIDA.

Si la producción de obra gráfica de José Almada Negreiros en Madrid es fácil de seguir por haber permanecido en archivos y museos, no ocurre lo mismo con su obra escultórica que parece estar marcada por la fatalidad.

Debido a su buena amistad con los arquitectos de la época, realiza entre 1929 y 1930 las siguientes obras escultóricas:
-   Decoraciones murales para la Residencia de estudiantes de la Fundación Del Amo de la Ciudad Universitaria, de  los arquitectos Rafael Bergamín y Luis Blanco Soler.
Obra desaparecida durante los bombardeos de la guerra civil sobre la Cuidad Universitaria.


Fundación Del Amo. Al suroeste de la Ciudad Universitaria.

-   Paneles decorativos para el Teatro Muñoz Seca, del arquitecto Eduardo Lozano Lardet. Obra desaparecida.
-    Paneles decorativos para el Cine Barceló, del arquitecto Luis Gutierrez Soto. Obra desaparecida. 

 Cine Barceló. Posibles relieves de Almada sobre la boca del escenario.

Cine Barceló. Posible relieve de Almada visto desde el patio de butacas
 
-   Plan general de decoración del Cine San Carlos, del arquitecto Eduardo Lozano Lardet.  Además de la prescripción de los colores para la sala, realizó una serie de doce paneles en bajorrelieve de yeso policromado, ocho para la fachada y cuatro para el atrio del cine, perfectamente integrados en el estilo decó del  sobrio edificio.

Cine San Carlos. Calle Atocha. Madrid

Disposición de los ocho paneles de la fachada del Cine San Carlos.

Los temas que abordaban los paneles estaban dedicados al séptimo arte que tanto admiraba, sus diferentes géneros, Charlie Chaplin y el cine mudo, vistos desde una estética futurista donde quedaban patentes el movimiento y la velocidad.

Detalle de uno de los paneles de la fachada.

Estos paneles fueron víctimas de una aciaga reforma tras la guerra civil que los sustituyó por placas de mármol. Alguien con un mínimo de sensibilidad recogió los restos y los arrinconó en el sótano donde estuvieron olvidados... hasta el año 1972, en que fueron protagonistas de otro asombroso episodio que veremos próximamente.



Fachada actual del antiguo Cine San Carlos con recientes
pinturas pseudo-cubistas de estridentes colores.



ARTÍCULOS RELACIONADOS:

BIBLIOGRAFÍA
elalmadealmadaelimpar. obragráfica19261931. Catálogo de la exposición. Museo de la Cuidad. Madrid. 2004.

Agradecimiento a los blogs:
Un libro para todas las estaciones.
Cómo cantaba Mayo en la Noche de Enero.
Vidas lusófonas.
Madrid Art Decó

domingo, 5 de febrero de 2012

Las Veladas de Inês

Representación romántica de Inés de Castro,
Reina de Portugal. Coronada después de muerta.
Fuente:Wikipedia

Entre los muchos mitos portugueses, el de Inés de Castro es uno de los que mayor trascendencia han tenido en la historia y la literatura. Pero no vamos a tratar aquí de asunto tan romántico, aún siendo del máximo interés. El origen gallego de Doña Inés y su historia de amor con Don Pedro no tienen conexión ninguna con Madrid, salvo el hecho de la coincidencia en el nombre, numeral, y apodo de los coetáneos reyes de Portugal y de Castilla. Tio y sobrino respectivamente, eran ambos Pedro I, el cruel.

Las Veladas de Inês es el sugerente título que la Asociación cultural El Globo de Juan ha dado a su programación estable de cultura portuguesa en Madrid.

Esta programación tiene inicialmente la intención de ofrecer una vez al mes eventos relacionados con la música, gastronomía, artes plásticas, etc, de Portugal.

El Globo de Juan, Asociación cultural nacida en 2009, fue fundada por cuatro portugueses establecidos en esta ciudad, todos ellos profesionales de diferentes áreas culturales y creativas.

Puedes encontrar más información sobre Las Veladas de Inês en:
http://www.elglobodejuan.com/lasveladasdeines


Después, si aún no conoces el mito y continúas siendo un romántico, es muy recomendable adentrarse en él...


Sepulcro de Doña Inés. Abadía de Santa María de Alcobaça.


Túmulos de Dª Inés y D. Pedro en el transepto de la
abadía cisterciense. Alcobaça


...y antes de morir, el Rey ordenó tallar su propio túmulo igual que el de su amada Dª Inés y, no siguiendo la costumbre de situarlos uno junto al otro, quiso que se situasen pies contra pies para que, llegado el juicio final, lo primero que viesen fuera el rostro del otro.

sábado, 28 de enero de 2012

Abada (y II)


 
Calle de la Abada esquina Plaza del Carmen


Leyendas y misterios de Madrid de José María de Mena nos da la pista sobre la llegada del segundo ejemplar de rinoceronte vivo a Europa, esta vez a la corte de Felipe II, en el Madrid de 1581.


Nos cuenta cómo el más curioso de los papeles que llegaron a la mesa de Felipe II aquel día de mayo del año 1581 era un mensaje del presidente de la Casa de la Contratación de Sevilla, en que comunicaba al rey haber llegado en un barco procedente de la lejana isla de Java un regalo de su gobernador, don Alonso de Gaitán, en nombre del reyezuelo indígena Musuturé Fusuma. El tal Musuturé se habia enterado de que ya no era vasallo de Portugal sino del rey de las Españas, y le enviaba como presente un animal típico de aquella lejana colonia.
- El animal, señor, es tres veces como un gran buey, se alimenta de yerbas y grano, y tiene la piel gruesa y fuerte como una coraza. Es feroz y tiene un cuerno solo, y como no puede dejársele solo por el gran peligro que ello entraña, viene metido en una recia jaula de hierro.
Felipe II que deseaba siempre tener oportunidad de manifestar a su Corte y a su pueblo el poderío de su realeza, determinó de seguido hacer traer el extraño y monstruoso animal a Madrid para que, viéndolo todos, se hicieran idea de su soberana autoridad sobre paises lejanos que tan extraños animales producían.


Como el reyezuelo de Java no sabía la lengua española, el mensaje en que ofrecía el regalo venía escrito en lengua portuguesa, y como en portugués el nombre de rinocronte hembra es Abada así nos llegó el vocablo, junto con la extraña criatura.

Solo nos resta saber de qué manera se instaló en el callejero de Madrid el nombre de Abada, desde la Plaza del Carmen hasta desembocar en plena Gran Via, entre el antiguo cine Avenida y el Palacio de la Música. Si bien ya tenemos al animal exibiéndose en algún rincón de la ciudad, es necesario acudir a las leyendas madrileñas para averiguarlo.

Parece ser que la abada en cuestión se exibía en las eras del monasterio de San Martín, por donde ahora se sitúa la calle y a partir de ahí, hay varias versiones bien distintas.

Una que habla de los amores prohibidos entre un alguacil de la villa y la abadesa del monasterio, otra que habla del gran provecho que le sacaron unos espabilaos al cuerno del rinoceronte, molido en polvo, y sus supuestos efectos afrodisíacos.

Y parece que la más extendida es la que cuenta como  un joven que regentaba un horno cercano iba todas las mañanas a darle a la hembra de rinoceronte un pedazo de pan. Poco a poco se fue ganando la confianza del animal hasta que llegó el día en el que pasó dentro de la jaula a darla de comer. Tuvo la feliz idea de darle un bollo recién salido del horno, por lo que cuando la abada se lo comió, quemándose el estómago, lo pagó con el joven panadero, que murió atacado por la furia del animal.

En memoria del animal y del suceso la zona de las eras de San Martín se quedó con el nombre de calle de la Abada.



Calle de la Abada esquina Gran Vía


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jueves, 26 de enero de 2012

Abada (I)

Nos encontramos ante otro lusismo que significa rinoceronte hembra y que forma parte del callejero madrileño. Pero antes de que esta palabra entrara en nuestro idioma y se quedara entre nuestras calles, junto a la Gran Vía, hay una historia en dos capítulos bastante curiosa alrededor del paquidermo así llamado y su llegada a Europa.



 
El rinoceronte. Alberto Durero, 1515. Grabado. Museo Británico.

El primer ejemplar de rinoceronte indio visto en Europa desde los tiempos del Imperio romano fue el que llegó a la corte del rey Manuel I, el venturoso, un 20 de mayo de 1515 en Lisboa. Fue un intercambio de regalos diplomáticos entre el sultán Muzafar II y Alfonso de Alburquerque, gobernador de la india portuguesa quien decidió embarcarlo a Lisboa. Tras un viaje de ciento veinte días, el animal y su cuidador desembarcaron junto a la torre de Belém causando el lógico asombro al ser considerado hasta entonces una criatura legendaria que aparecía en los bestiarios junto al unicornio.

Continuando la tradición del rey Manuel I de hacer regalos exóticos al Papa León X a cambio de privilegios (actuación normal en la época y que hoy llamaríamos "tráfico de influencias") el rinoceronte fue nuevamente embarcado en diciembre de 1515 junto a una comitiva deslumbrante similar a la famosa del año anterior con la variante de elefante blanco indio. Esta historia es muy parecida a la narrada en la novela de José Saramago El viaje del elefante, acaecida durante el reinado de Juan III, hijo de Manuel I, con viaje por tierra y mar y con Viena por destino final. 

A su paso por Marsella, la curiosidad el rey Francisco I de Francia hizo que la comitiva tuviera que desembarcar en una isla cercana el 24 de enero de 1516 para ser admirada por el rey. Finalmente el barco naufragó durante una tormenta frente a la costa de Liguria donde el rinoceronte no pudo ser rescatado y murió ahogado. Aún así, su piel fue disecada y, rellena de paja, llegó por fin a Roma.



Gárgola-ménsula con rinoceronte en la Torre de Belém.

Estos hechos son recordados en una de las gárgolas o ménsula de la Torre de Belém, inspiraron la novela El rinoceronte del Papa de Lawrence Norfolk (de la que Saramago sería conocedor), las surrealistas escenas del rinoceronte en E la nave va de Federico Fellini, el famoso grabado de Alberto Durero, ...



Fotogramas de E la nave va. Federico Fellini. 1983
Fuente: maquinariadelanube.

La imagen de Durero de 1515 se basa en una descripción escrita junto a un boceto realizados por un artista portugués desconocido cuando nuestro protagonista llegó a Lisboa. Nunca vio Durero al rinoceronte real y a pesar de las imprecisiones anatómicas se dice que probablemente ninguna otra representación de un animal ha ejercido una influencia tan grande en las artes.


Sucesivos grabados del rinoceronte de Alberto Durero.

El segundo ejemplar de rinoceronte vivo en Europa no se volvió a ver hasta la llegada de nuestro siguiente protagonista a la corte de Felipe II en 1581 dejándonos el nombre de Abada y su calle en Madrid. Historia igualmente curiosa que veremos en la próxima entrada.

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sábado, 14 de enero de 2012

The Gift



Imagen cedida por el propio grupo de los componentes de
la banda portuguesa The Gift: el bajista, John Gonçalves;
el guitarrista Miguel Ribeiro; la cantante Sonia Tavares y
el teclista y compositor, Nuno Gonçalves (de izda. a dcha.)

Cada vez más conocidos en nuestro país, el grupo portugués The Gift presentan su último disco Primavera en el concierto que ofrecerán en el Teatro Lara de Madrid los días 18 y 19 de Enero.
Con siete trabajos publicados desde 1994, situados entre el pop y el rock indie, es la banda más representativa de la escena alternativa en Portugal, según comenta Pablo Carrero en ABC.



Llegar al público español les costó lo suyo, pero acabaron entrando en este mercado de la mejor manera posible: consiguiendo que corriera la voz de boca a boca. Empezaron tocando en el malasañero Café de la Palma para un auditorio de cien personas pero ofreciendo en directo siempre el mejor concierto del mundo.

También comentan que aunque influidos por los clásicos del pop y el rock anglosajón, reivindican su nacionalidad:


Somos portugueses y nos encanta serlo. Creo que pertenecemos a una generación distinta, que rechaza el estereotipo del portugués triste y gris. Ya no tenemos miedos ni complejos. Portugal es un país fantástico para vivir, para componer, para escribir...No nos importa lo que digan las agencias de rating. El nuestro es un país genial, con mucho talento y en el que cada vez hay más gente con ganas de hacer cosas.

Ratifico cada palabra de este comentario, en particular lo del rating, toda una declaración de guerra -de intenciones, quería decir- muy necesaria en los tiempos que corren. ¡Que cunda el ejemplo a uno y otro lado de la frontera entre las nuevas generaciones!

lunes, 9 de enero de 2012

João de Melo (y II)




Volvemos para centrarnos en la obra de carácter cultural que el gran escritor João de Melo legó a la ciudad de Madrid.

LA MOSTRA PORTUGUESA

Como Consejero Cultural, João de Melo trabajó eficazmente para la divulgación de la cultura portuguesa en nuestro país siendo su mayor logro la creación y dirección de la Mostra Portuguesa desde el año 2003 hasta el 2010. Constituye el mayor evento cultural de Portugal organizado con regularidad fuera de sus fronteras. La Mostra Portuguesa mantiene su actividad bajo la dirección del actual Agregado Cultural Luis Chaby Vaz.


Desde su primera edición hasta la octava dirigida por él, nuestros dos países nunca estuvieron tan próximos durante la semana de duración de la Mostra. A partir de su tercera edición salió del ámbito exclusivo de Madrid y se hizo presente en otras grandes ciudades españolas. La Mostra Portuguesa se planteó como diálogo intercultural entre los pueblos ibéricos, un encuentro entre amigos portugueses y españoles. Decía João de Melo en el catálogo de su segunda edición:

Queremos exponernos, porque queremos ser descubiertos. Mostramos nuestra cultura, como si ella fuese también nuestra casa. ¡Bienvenidos a casa!


Personajes de la talla del Nobel José Saramago, António Lobo Antunes, Agustina Bessa Luis, Lidia Jorge, José Luis Peixoto, músicos como Rodrigo Leão, Mafalda Arnauth, Carlos Martins, Katia Guerreiro, Mariza, Carlos do Carmo, Camané, Mísia, David Fonseca, la pintura de Paula Rego, la fotografía de Helena Almeida, la arquitectura de Álvaro Siza Vieira, Eduardo Souto de Moura y los hermanos Aires Mateus, entre muchos otros, convivieron y dialogaron con nosotros unos cuantos días permitiendo ser descubiertos, mostrándonos su casa, mostrándonos la cultura portuguesa.

O MAR DE MADRID

Como escritor nos ha dejado Mar de Madrid una novela que se desarrolla entre Madrid (la ciudad de los caminos de agua), Lisboa y Toledo, donde aborda el extraño fenómeno sin resolver de las relaciones entre nuestros dos países.




En Mar de Madrid João de Melo habla de la extrañeza, de un fenómeno absurdo que se ha ido instalando a lo largo de años y siglos -como un hongo o un líquen- entre los llamados "países vecinos". La extrañeza a la que se refiere, más que una paradoja observable a nivel de gente que son iguales en todo a los dos lados de la misma frontera, es porque acabó por generarse la sensación de "imposibilidad permanente" entre nuestras sociedades contiguas.


Queda, pues, el deseo de un mar en Madrid tan literario como onírico, mar de intrincados equívocos en Lisboa y en todo el país, de desconocimientos y prejuicios recíprocos, de voluntades que nunca llegan a su fin, de gestos que no acarician ni se encuentran - mar que desearía proponer a los que me leen como metáfora de esa tal extrañeza colectiva, entre hombres y mujeres con una dimensión humana idéntica en todo, hablantes de lenguas primas, pueblos que no se frecuentan ni se dan entre si- no se sabe realmente porqué.


                       
Tras cumplir su misión diplomática, en el año 2010 fue invitado a dirigir el Museo Casa das Histórias en Cascais dedicado a la obra pictórica de su amiga Paula Rego. Su gran honestidad le obligó a recusar la invitación aduciendo no sentirse preparado al no ser especialista en pintura. Volvió a ocupar su plaza de profesor de literatura de enseñanza secundaria en Lisboa.

Estoy seguro de que sus alumnos ya se habrán percatado de la suerte y el privilegio que han tenido con la llegada de su nuevo profesor de literatura.

Hace poco tiempo, en una mañana soleada del otoño de Madrid, cuando iba a bajar al metro de Ópera, alguien me llamó, giré la vista y me lo encontré con su sonrisa y sus brazos abiertos. Estaba haciendo tiempo antes de coger el avión a Lisboa después de asistir el día anterior a un acto cultural . Estaba esperando en Ópera, como hemos hecho todos alguna vez, como un madrileño más, sintiendo la gente, la luz, la ciudad de Madrid. Quizá soñando con su mar. 


ARTÍCULOS RELACIONADOS:


BIBLIOGRAFÍA

História da arte em Portugal. O Renascimento e o maneirismo (1500-1620). Vítor Serrão. Ed. Presença. Lisboa. 2001


O Mar de Madrid. João de Melo. Publicações Dom Quixote. Lisboa. 2005

Catálogos de la Mostra de Portugal. Org. Embaixada de Portugal, Instituto Cam­ões, Ministério da Cultura, Gobierno de España y Ayuntamiento de Madrid.

jueves, 5 de enero de 2012

João de Melo (I)



Dedicamos esta entrada a un gran escritor portugués, hombre de cultura y de compromiso, responsable de una magna labor de divulgación de la cultura portuguesa en nuestro país mientras desempeñaba la función de Consejero Cultural de la Embajada de Portugal en Madrid y sobre todo promotor del diálogo intercultural  como medida imprescindible para combatir el persistente déficit de conocimiento entre los dos paises vecinos.

APUNTE BIOGRÁFICO

João de Melo nació en la isla de San Miguel, Azores, Portugal en 1949. Estudió enseñanza secundaria y superior en el Portugal peninsular. En 1981 se licenció en Filología Románica en la Facultad de Letras de Lisboa. Fue docente de enseñanza secundaria durante varios años, también dio clases de Literatura Portuguesa y Francesa, Teoría literaria y Escritura Creativa en la Universidad Autónoma de Lisboa. Trabajó en Madrid desde 2001 a 2009 como Consejero Cultural de la Embajada de Portugal, invitado por el Gobierno de su país.

Ha publicado más de veinte obras de distintos géneros (ficción, poesía, viajes, antologías, etc.), pero su faceta más conocida, en Portugal y en el extranjero, es la de novelista. Ha obtenido varios premios literarios nacionales e internacionales (Gran Premio de la Asociación Portuguesa de Escritores, Premio Ciudad de Lisboa Eça de Queiros, Premio Internacional Cristóbal Colón, Premio Fernando Namora, entre otros).

Su obra ha sido traducida en varios países. En España se han publicado: "Gente Feliz con Lágrimas", novela; y "Antología del Cuento Portugués" (Alfaguara); "Crónica del principio y del agua y otros relatos", "Mi mundo no es de este reino", novela y "Mar de Madrid", novela (Linteo Ediciones) y "Literatura e Identidade/Identidad y Literatura", (edición bilingüe, portugués y español) Cuenca, 2003. Además de España, sus obras están traducidas y publicadas en Francia, Holanda, Rumania, Alemania, Estados Unidos, Italia, Bulgaria, Méjico, etc y algunas de ellas fueron adaptadas al teatro y la televisión.

De este breve apunte biográfico nos interesa resaltar sobre todo dos hechos importantes que unen a este gran escritor con la ciudad de Madrid:
-  Su labor desarrollada como Consejero Cultural de la Embajada de Portugal en Madrid.
-  La novela dedicada a nuestra ciudad Mar de Madrid.

LLEGADA A MADRID

João de Melo recibió un gran legado de gestión cultural portuguesa de su antecesor Mário Quartín Graça quien estableció inmejorables relaciones con instituciones culturales madrileñas como el Circulo de Bellas Artes, la Arquería de Nuevos Ministerios, la Fundación Juan March, etc.

Al llegar a Madrid, ciudad a la que admira, decidió instalarse en el espléndido ático de un edificio singular de la ciudad. La elección de vivienda es un hecho que denota la personalidad y el bagaje cultural de una persona. En el caso que nos ocupa resulta además una elección sumamente interesante.

 Su predecesor había escogido la calle que para mí gusto es una de las más hermosas de Madrid: la Encarnación frente a la plaza del mismo nombre. Aunque el edificio (único moderno de la calle) era bastante anodino, el espectáculo que se disfrutaba desde sus balcones no tenía precio, sobre todo con la visión nocturna del Monasterio y Palacio Real iluminados, donde podías viajar en el tiempo varios siglos atrás.

Creo que João de Melo hizo una elección más conceptual. Escogió el herrerianismo del edificio donde vivió su propio autor, el gran arquitecto Luis Gutierrez Soto, en la calle de Padilla esquina con Núñez de Balboa.

                                 

Si el edificio es singular, su entorno  lo es igualmente, estando marcada toda la manzana con el sello Juan March y la gran actividad cultural de su Fundación.

Pero la elección de ese herrerianismo es lo que llamó poderosamente mi atención. Sus rasgos no sólo son evidentes en el exterior del edificio sino que es en las zonas comunes de su interior donde cobran un especial protagonismo. La proporción áurea, la geometría, sus recovecos, escaleras y barandillas rematadas en bola, todo labrado con grandes losas de granito sin pulir crean la ilusión de estar dentro de alguna parte del Monasterio del Escorial.

                                 

No vamos a abundar aquí en el tema por el cual Gutierrez Soto cambió los postulados del estilo internacional por uno más acorde con el momento que le tocó vivir, pero si que queremos recordar la trascendencia que el herrerianismo tuvo desde finales del XVI en la arquitectura española como marca de identidad del poder, alcanzando incluso a la arquitectura portuguesa.

Es la obra de Juan de Herrera en Portugal promovida por Felipe II y en particular el Monasterio de S. Vicente de Fora, Lisboa, 1582-1629,  la llave que abre, según el historiador portugués Vítor Serrão (sobre todo a nivel de estructura de fachada), una de las vías importantes del  novedoso y muy extendido Estilo Chão portugués que perdurará hasta la llegada del barroco.



Monasterio de S. Vicente de Fora. Lisboa

¿Será este concepto del herrerianismo extendido a toda la península ibérica, tan palpable en Madrid, el que atrajo a nuestro personaje en su llegada a nuestra ciudad?. Esta pregunta tan especulativa dificilmente tendrá respuesta. Pero volvamos a centrarnos en su obra cultural en Madrid, obra que veremos próximamente en la segunda parte de esta entrada.




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